Número 196  //  17 de Diciembre de 2002  //  14 Shawal 1423 A.H.

 AL- ÁNDALUS

 Anales de la Córdoba Musulmana 3 (912 - 930)
 Reinado de 'Abd al-Rahman III

 Por Antonio Arjona Castro


Documento núm. 95

 

912, octubre, 15, jueves

 

Sube al trono ‘Abd al-Rahman III. En su reinado proseguiría el crecimiento de Córdoba, que llegaría a ser centro cultural, político y económico de Occidente en el siglo X

 

“Fue jurado a la muerte de su abuelo el Imam ‘Abd Alláh y en el mismo día en que éste murió, o sea, el jueves día 1º de Rabi’ I del año 300, correspondiente al día 15 del mes solar de octubre del año [=912 de la era cristiana] y 1223 de la era de Alejandro. Murió el miércoles día 2 de ramadán del año 350 [=15 de octubre 961], teniendo 73 años y 5 meses de edad. Cuando empezó a reinar tenía 23 años. Su Califato duró 50 años, 6 meses y 2 días (otros dicen que fueron los días tres).”

 

Crónica de al-Nasir, p. 1 del texto árabe y 90 de la traducción de García Gómez y Lévi-Provençal.

 

 

Documento núm. 96 a

 

912, octubre, 15

 

El advenimiento al trono, y la ceremonia de la jura en la capital de Córdoba, que hizo vivir días de fiesta a los cordobeses

 

“Su abuelo el imam ‘Abd Alláh, lo prefería a todos sus hijos y lo tenía preparado y señalado para ser su sucesor. A veces, en algunas fiestas, lo hacía sentarse en el trono, en lugar suyo, para recibir las felicitaciones del yund. Los altos funciona­rios del Estado tenían puestas sus esperanzas, seguros de que a él iría a parar la autoridad. Por ello al morir su abuelo, lo hicieron ocupar su puesto en el Califa­to, con mengua de los propios hijos del difunto. Por lo demás, él habitaba en el Alcázar con su abuelo, cosa que los propios hijos no hacían. Su entronización en el puesto de ‘Abad Alláh, con mengua de los hijos, se hizo fácilmente y sin oposición. Se dice incluso que, cuando el imam ‘Abd Alláh enfermó, se quitó el anillo y se lo entregó, dando entender que no nombraba sucesor suyo.
 

Se sentó en el trono para recibir juramento de fidelidad de sus súbditos el jueves 1.0 del mencionado mes de Rabi’ 1 [=15 de octubre] en el Maylis al-Kámil de Córdoba. Los primeros que le juraron fueron sus tíos paternos, hijos del imam ‘Abd Alláh, que eran: Aban, al-’Asi, ‘Abd al-Rahmán, Muhammad, y Ahmad, los cuales vinieron a verle con mantos y túnicas blancas en señal de luto. Siguie­ron a éstos los hermanos de su abuelo, que al-’Asi, Sulayman, Sa’id y Ahmad, de los cuales fue Ahmad el que tomó la palabra y el que después de jurarlo lo alabó diciendo: "¡Por Dios, sabedor de los que hacía, te escogió Dios para gobernarnos a todos, altos y bajos. Yo esperaba esto del favor que Dios nos concede y como prueba de que vela por nosotros. Lo que pido a Dios es que nos inspire la grati­tud divina, nos complete sus beneficios y nos enseñe a alabarlo!". Tras los miem­bros de la familia califal se fueron sucediendo los individuos personajes notables e Quraysh, uno por uno, más los mawlas. Luego lo hicieron personajes más im­portantes entre los habitantes de Córdoba: alfaquíes, gentes de relieve, magnates y miembros de las casas nobles.
 

Terminó la ceremonia de jura para las clases elevadas a la hora de la oración meridiana de ese día, en la que ‘Abd al-Rahmán, acompañado de visires y de los altos funcionarios del Estado, dejó el trono para hacer la oración fúnebre por su abuelo e inhumarlo en el sepulcro de la Rawdat al-Julafa [= jardín de los califas]. Para recibir juramento de fidelidad del pueblo en géneral, se instalaron en la Mezquita mayor de Córdoba el visir zalmedina Músá ibn Muhammad ibn Hu­dayr, el cadí Ahmad ibn Ziyad al-Lajmi, el sahib al-Shurta al-’ulya Qásim ibn Wálid al-Kalbi, el sahib al-Shurta al-sugrá Ahrnad ibn Muhammad ibn Abi Zayd. Esta ceremonia se prolongó durante los días de la semana.
 

También enviaron cartas a los ‘ummal [= gobernadores] de todas las provincias ("kuwár"), pidiéndoles actas de juramento de fidelidad de las mismas. La prime­ra respuesta fue la de Sa’id ibn Salim, ‘amil [= gobernador] de Martos ("Mar­tush") en la cora de Yayyán y el hayib Badr sacó buen augurio del nombre de este ‘amil que su nombre empieza con “felicidad” ("Sa’id") y termina con "salud" ("Salim"). Se apresuró a llevársela al Califa ‘Abd al-Rahmán, al que llenó de alegría...”

 

Crónica del Al-Nasir, p. 2 del texto árabe y pp. 91 al 93 de la traducción.

 

 

Documento núm. 96b
 

Retrato de ‘Abd al-Rahman III

 

“He aquí su retrato físico: era de tez blanca, ojos azules oscuros algo rojizos, rostro atractivo corpulento. Sus piernas eran cortas, hasta el punto de que su estribo, por esta razón, bajaba apenas un palmo de la silla. Cuando montaba a caballo parecía de talla aventajada, pero a pie resultaba bastante bajo.

Tuvo once hijos varones y dieciséis hijas. Los varones, enumerados por orden de nacimiento y edad, eran los siguientes: al-Hakam, al-Mundir, ‘Abd Allah, ‘Ubayd Alláh, ‘Abd al-Yabbar, Sulayman, ‘Abd al-Málik, Marwán, al-Asbag, al-Zubayr y al-Mugira.”

 

Crónima anónima de al-Nasir, p. 1 del texto árabe y 2 de la traducción.

 

 

Documento núm. 97

 

912.

 

Primera expedición del reinado de Al-Nasir: yabal al-Baranis [= Sierra de Alma­dén] y la cora de Cabra

 

“Hizo salir a ‘Abbas ben ‘Abd al-’Aziz al-Quraushi con una parte del yund contra los bereberes de Caracuel ("Karaká") y yabal al-Baranis [= Sierra de Almadén]. También al qa’id y visir Ahmad ben Abi ‘Abda con los elementos del yund que a él se le asignaron hacia la kura de Cabra, para desembarazarse rápidamente de los malhechores y gentes de la guerra civil y del desorden de estas dos regiones.”

 

Ibn ‘Idárí, Bayan II, 159. Fagnan trad., p. 264. Idem, Ibn Hayyn Muqtabas, V, p. 53.

 

 

Documento núm. 98

 

913, enero, 1, jueves.

 

‘Abd al-Rahmán III conquista Ecija

 

“Un día jueves, a once días quedantes del mes de yumadá 1 de este año (300 H.), fue conquistada medina Istiyya; entró en ella el hayib Badr ben Ahmad y el visir Ahmad ben Muhammad ben Hudayr. Fue el primer lugar conquistado en al­ Andalus en los días de gobierno de al-Nasir -Dios se apiade de él-; la medina fue reducida y derruidas sus murallas. El visir Ahmad ben Muhammad se quedó en calidad de qa’id para tranquilizar a los habitantes y nombró gobernador de ella a Mamdun ben Basil.”

 

Ibn ‘Idári, Bayan II, p. 160 del texto árabe y 266 de la traducción de Fagnan.

 

 

Documento núm. 99

 

913, diciembre, 21, lunes. Conquista de Sevilla

 

“En el año 301 fue conquistada la ciudad de Sevilla. Fue ocasión de esta conquis­ta la muerte de ‘Abd al-Rahmán ibn Ibrahim ibn Hayyáy, que se había alzado con la ciudad, pues al ocurrir su fallecimiento a principios de muharram de este año 1=7 de agosto 913], los sevillanos se pusieron de acuerdo para poner al frente de ellos a Ahmad ben Maslama, y entonces Muhammad ibn Ibráhim ibn Hayyáy, con los que acompañaron de Carmona, se declaró en rebeldía contra Ibn Maslama y viendo la disolución de los dominios paternos, se pasó a las filas del gobierno, con lo cual se debilitó mucho la posición de Ibn Maslama.”

 

Crónica de Al-Nasir, pp. 5, y trad., Pp. 106.

 
 

Documento núm. 100

 

913-914  [=7 agosto 913 al 26 julio 914].

 

Innovación en las puertas de la medina de Córdoba

 

“En este año, 301 H., mandó construir al-Nasir en las puertas de la medina de Córdoba puertas interiores, correspondiéndose con las exteriores, que se encar­garon de defender los porteros. Era cosa que no se había hecho antes y que fue una excelente innovación.”

 

Crónica de al-Nasir, pf. 13 del texto árabe y 114 de la traducción.

 
 

Documento núm. 101

 

año 913-914 [= desde 7 agosto 913 al 27 julio 914]

 

Llega a Córdoba ‘Umar ben ‘Abd al-’Aziz, embajador de Ahmad ben Maslama, señor rebelde de Sevilla, para negociar su rendición y entregar la ciudad a ‘Abd al-Rahman III al-Nasir

 

“Y ordenó Badr dar hospedaje a ‘Umar ben ‘Abd al-’Aziz y sus compañeros en la almunia de al-Ná’úra en la orilla del río a la salida de la ciudad, y la más noble mansión se preparó para ellos.”

 

Ibn Hayyán, Muqtabas V, edic. P. Chalmeta, p. 47.

 

 

Documento núm. 102a

 

915, enero 20, viernes.

 

Nace en Córdoba el príncipe heredero al-Hakam

 

“En el año 302 H. nació al-Hakam, el que había de ser al-Mustansir bi-llah, un viernes, primero de rayab de dicho año [=20 enero 915], a la hora en que se llamaba a la oración y en que el predicador iba a empezar la oración, aunque otros dicen que el nacimiento de al-Hakam ocurrió el viernes, seis noches por andar del mes de yumadá II del mismo año 1=13 de enero 915]. Los poetas felicitaron a al-Nasir li-din Alláh por el nacimiento del príncipe y sobre este acon­tecimiento dijo Ahmad ibn Muhammad ibn Rabbihi: [Tawil]

 

Es una luna nueva que crió la majestad y eligió el honor,

lo tuvo un sol y lo engendró una luna llena.

Hay en su rostro signos de nobles prendas y de gloria:

Con él brillan las esperanzas y se alegra la poesía.

Prole de reyes, pimpollo de califas,

cuyas manos son liberalidad y cuyas dádivas son inmensas.

A la oración meridiana apareció un lucero de nobleza

rodeado de gloria y ceñido de honor.

Criólo para grandeza el mejor Califa

del que está ufano el mundo y orgulloso el Alcázar.

De esta suerte, es buena la rama si la raíz es buena,

porque buena no es rama que no tiene buena raíz.

¡Que no cese de estar rodeado de protección de la gracia divina

mientras vuela su fama y eleva su rango.

¡Enhorabuena, imam de los musulmanes por un don

que te concedió el Señor, a quien debemos alabanza y gratitud

 

Crónica de Al-Nasir, p. 14 del texto árabe y 116 de la traducción.

 

 

Documento núm. 102b

 

 

La madre de al-Hakam II, de nombre Muryana era una yariya preferida de su padre al-Nasir; de origen cristiano

 

“Dijo: su madre Muryana al-Rumiyat Umm Walád, preferida de su padre.”

 

Ibn Hayyán, Muqtbas V, p. 66.

 

 

Documento núm. 103a

 

914-915          [=27 agosto del 914 al 17 julio 915]

 

Apertura de la Bab ‘Amir, una de las puertas centrales, de las occidentales de la medina

 

“Y en este año (302), ordenó al-Nasir abrir la Puerta de ‘Amir (Bab ‘Amir), la puerta más central de las occidentales de la medina de Córdoba, que estaba habi­tualmente cerrada y fue abierta en este tiempo, aunque era la segunda vez que se abría.”

 

Ibn Hayyán. Muqtabas V, p. 67.

 

 

Documento núm. 103b

 

El origen del nombre del cementerio y Puerta de ‘Amir

 

“Había en Córdoba un caballero de los Banu ‘Abd al-Dár que se había engrande­cido y hecho señor (sayud), llamado ‘Amir, descendiente de Abu ‘Adá hermano de Musah ben Háshim, que llevó la bandera del profeta en las batallas de Badr y Uhud. A este ‘Amir debe su nombre el cementerio que hay al poniente del muro (o muralla) de Córdoba y lleva su nombre. Había sido jefe de expediciones mili­tares antes del waliato de Yúsuf.”

 

Ajbár Mayymuá, p. 73 del texto árabe y p. 67 de la traducción.

 

 

Documento núm. 104

 

915 1= desde 27 julio 914 al 16 julio 915]

 

Año de sequía

 

“En este año 302 H. se enseñoreó la sequía en al-Andalus durante una anualidad completa.”

 

Crónica anónima de al-Nasir, pp. 15 del texto árabe y 117 de la traducción.

 

 

Documento núm. 105

 

915, abril y mayo.

 

Sequía y hambre en al-A ndalus. Rogativas por la lluvia en Córdoba

 

“Y en este año 302, la gente padeció sequía, a la que siguió un hambre general. Se dirigió hacia la Musallá del Arrabal Muhammad ben ‘Umar ben Ludaba sáhib al-Salá y salió por cinco veces en días sucesivos para pedir la lluvia, pero sin éxito. Los precios de los víveres subieron, escaseando los abastecimientos en los mercados. Luego salió Ahmad ben Ahmad ibn Zayd para pedir por la lluvia con la gente un lunes a trece noches quedantes de Shawwál, que es el primero de mayo. Y cayó después de aquello una ligera lluvia que fue absorbida por las sementeras, pero la mayor parte perecieron. Y afectó la sequía a todas las partes, así como a las Fronteras ("Jugur"), subiendo los precios en la muchos lugares de el-Andalus.”

 

Ibn ‘Idárí II, pp. 166 del texto árabe y 276-7 de la traducción de Fagnan.

 

 

Documento núm. 106

 

 

915-916 [=17 julio 915 al 4 julio 916].

 

Hambre y peste en el-Andalus

 

“En el año 303 hubo en al-Andalus una gran hambre parecida ‘a la del año 260 [=27 octubre 873 al 15 octubre 874]; la miseria de la gente llegó a extremos jamás conocidos. El cahiz de trigo se midió en el mercado de Córdoba a tres dinares, correspondiente a cuarenta (dirhems). Las epidemias ("al-waba") se ce­baron en los pobres y resultó imposible enterrar a todos los muertos. El emir al-Mu’minin al-Nasir distribuyó muchas limosnas a los pobres en este año. Y del mismo modo cumplieron con su deber de limosnas sus consejeros. El hayib Badr ben Ahmad destacó sobre ellos en las limosnas, tomando el importe sobre sus bienes. Las circunstancias fueron este año muy difíciles, no emprendiéndose este año ninguna expedición o salida del ejército, excepto cuando hubo que contener a los hombres de la rebelión e insurgentes en los extremos del reino, protegiendo a los musulmanes estas gentes.

Y cuando sale de expedición lo hace a zonas cercanas y atacan las caravanas de los musulmanes que salen a buscar provisiones y hacen traer provisiones.”

 

Ibn ‘Idári, Bayan II, pp. 167 del texto árabe y 279 de la traducción de Fagnan. También crónica anónima de al-Nasir, pp. 17 del texto árabe y 118 de la traducción.

 

 

Documento núm. 107

 

 

917-918 [= desde el 24 junio 917 al 14 junio 918]

 

Incendio del zoco de Córdoba

 

“En este año (305) fue el gran incendio en el zoco de Córdoba. Ardieron las tiendas de los peinadores y las tiendas de los torneros.”

 

Ibn Hayyán, Muqtabas V, p. 94.

 

 

Documento núm. 108

 

 

917-918          [=24 de junio al 4 de junio].

 

Muere de muerte natural ‘Umar ben Hafsún

 

“‘Umar ben Hafsún, apoyo de los infieles y cabeza de los hipócritas, tizón de las guerras intestinas, refugio de los hombres de la discordia y rebelión, murió este año (305) y tal suceso fue considerado como motivo de alegría y como presagio del favor divino y de la interrupción del reinado de la abominación.”

 

Ibn ‘Idárí, Bayan II, Pp. 171 del texto árabe y 284 de la traducción de Fagnan.

 

 

Documento núm. 109

 

 

918-919 [=14 de junio al 2 de junio].

Obras públicas en Córdoba

 

“El año 306 dio orden al-Nasir li-din Alláh de que fuese restaurado con sillares y revocado, consolidando su fábrica, el antiguo mirhab de la musallá de Córdoba, que estaba muy arruinado.

Dio también orden de que se construyese un pilón en la fuente del caño que había a la entrada del Alcázar y la puerta de éste, llamada Puerta de la Celosía. La construcción se hizo con todo esmero y se le pusieron tres tazas alimentadas de agua, para comodidad de los que venían a por ella. Quedó todo terminado dentro de un año y fue obra de muy gran utilidad.”

 

Crónica de al-Nasir, pp. 28 y 126 de la traducción.

 

 

Documento núm. 110

 

919, mayo.

 

Campaña de Belda [= Camorro alto. Cuevas de 5. Marcos]. Se fortifica Benamejí ("Hisn Ban Bashir")

 

“En este año (306) salió en campaña al-Nasir li-din Alláh contra la fortaleza de Belda, uno de los castillos de Rayyu. Su partida para esta campaña fue el martes día 15 de Dul,-hiyya [=18 de mayo, con pertrechos completos y el mayor lujo de impedimenta. Encontró las cosechas de Belda muy adelantadas, pero todavía no a punto de ser cogidas. Confió el encargo de sitiar la plaza a unos de los caides, con un destacamento de mercenarios (hasham), ordenándole que fortifi­cara Sajrat ‘Awdan, que domina el llano de Balda, para enlazar esta fortificación con la de los castillos de Sajrat ‘Isam y Banú Bashir [= Benamejí], que habían sido construidos en tiempos del emir ‘Abd Alláh. Mientras, Balda quedaba ro­deada y asediada completamente y sus habitantes comenzaban a sentir los efectos del sitio; al-Nasir li-din Alláh, una vez establecido el cerco, se adelantó a la vega de Ru’ayn y sus contornos, por haber tenido ciertas de que allí estaban a punto de hacer la recolección. Acampó por aquellos parajes, talando panes y luego retornó a Belda, dando orden al hayib Badr de que le atacara. Badr la ciñó y con todo denuedo comenzó a hostigar a la guarnición de la plaza. Dividiéronse dentro de ésta los ánimos, al verse cercados por la cólera de Dios. (Los musulmanes) pidieron que se les dejase desalojar la plaza, a cambio del aman de sus personas, familias y bienes, cosa que al-Nasir les concedió y, otorgado el amán, salieron de la plaza y se instalaron en el campamento de los sitiadores. En cambio, los cristia­nos de dentro de la plaza se negaron a rendirse, persistiendo en su decisión de seguir la guerra. Se les combatió con toda violencia, que los enemigos de Dios resistieron, hasta que Dios los conturbó y quedaron desbaratados. Los mercena­rios entraron a saco en el castillo, registraron todo su recinto, reunieron a todas las gentes enemigas altas y bajas y en sus mismos patios les dieron la muerte más atroz, no cogiendo prisioneros nada más que algunos caídes y gentes de nota que quisieron conservar vivos y en los cuales volvieron al real de al-Nasir li-din Alláh, que mandó cortarles la cabeza inmediatamente que los tuvo delante. De sus mag­nates se reunieron en el campamento de al-Nasir 170 cabezas, sólo conocidos, sin contar con los que no lo eran. Al-Nasir aseguró luego el castillo de Belda con sus hombres y miró con todo celo por el interés de la plaza y de toda aquella zona dependiente de aquella.”

 

Crónica de al-Nasir, pp. 30 del texto árabe y 127-130 de la traducción.

 

 

Documento núm. 111

 

921-922          [=12 de mayo 921 al 30 abril 922].

 

Los descendientes de Ibn Mastana son desalojados de sus últimos castillos en la cora de Priego

 

“En el año 309 desalojó al-Nasir li-din Alláh, de entre los rebeldes de la zona central, a los Banu Sa’id y a los Banu Nasih, conocidos por los Banu Mastana, de sus castillos de Riberash y ‘Áliya en la cora de Priego. Desalojó asimismo a los Banu Muhallab de sus castillos de Cardela y Esparraguera.”

 

Crónica de al-Nasir, pp. 39 del texto árabe y 136 de la traducción.

 

 

Documento núm. 112

 

924, abril, 27

 

Al-Nasir, antes de salir hacia Pamplona, acampa en Balish, lugar donde luego se edificaría al-Madinat al-Zahira

 

“Establece su campamento en Balish donde atiende a los que van a la guerra.”

 

Ibn Idari, Bayan II, pp. 185 del texto y 307 de la traducción.

 

 

Documento núm. 113

 

928-929          [=25 febrero-13 febrero].

 

Visita del califa a Bobastro. Los restos de ‘Umar ben Hafsún son expuestos en la puerta de Azuda en Córdoba durante años

 

“En el año 316 salió al-Nasir con dirección a Bobastro para disponer lo que en ella había de hacerse y ponerla en buen orden de defensa. Una vez en ella exami­nó atentamente las huellas dejados por los tiranos y borró sus vestigios. Se dirigió a la abandonada mezquita, en la que oró, y habiéndole Dios puesto de manifiesto el abandono en que le tenía el maldito Ibn Hafsún y cómo abrazó el cristianismo, se vio impulsado a desenterrarlo y exhumar sus restos. Sus miserables despojos aparecieron enterrados, a la manera cristiana, sin duda alguna, ya que el cadáver fue hallado mirando al oriente con los brazos cruzados sobre el pecho, disposi­ción en que le vio, al ser exhumado, la mayoría de la gente. En consecuencia, como Dios declaraba deshonrado e infame, al-Nasir ordenó trasladar su cadáver a la Bab al-Sudda 1= Puerta de Azuda] en Córdoba, y levantarlo en ella en lo más alto de los postes, para escarmiento de los que lo vieran, dado que ya estaba claro su secreto de haber adoptado el cristianismo y revelaba su perversa inten­ción. Su cadáver fue colgado entre dos postes en los que estaban crucificados los cadáveres de sus dos hijos Hakam y Sulayman, que quedaron a ambos lados, estando su padre más alto. Dichos postes no fueron quitados de allí hasta el año 331 [=15 de septiembre 942-3 septiembre 943] en que el río, cuando la crecida que aconteció ese año, se desbordó y se los llevó por delante...”

 

Crónica de al-Nasir, p. 58 del texto árabe y pp. 149-150 de la traducción.

 

 

Documento núm. 114

 

Abd al-Rahman III toma el título califal

 

“En este año ordenó al-Nasir li-din Alláh que se le llamase en las cartas a él dirigidas y se le invocase en los mimbares con el titulo de "Príncipe de los creyen­tes", por cuanto era digno de esta denominación que en realidad era sólo suya y en cualquier otro plagiada y postiza.”

 

Crónica de al-Nasir, pp. 59 y 151-2 de la traducción.

 

 

Documento núm. 115

 

928, noviembre, 1.

 

Fundación de la Ceca [= Casa de la Moneda]

 

“En este año 316 H., fundó al-Nasir li-din Alláh la Ceca, cuya dirección confió a Ahmad ibn Muhammad, que fue el primero de sus directores. Ocurrió a media­dos de ramadán de este año.”

 

Crónica de al-Nasir, pp. 60 y 153-4 de la traducción.

 

 

Documento núm. 116

 

928, enero, 17, jueves.

 

Capitulación de Bobastro. Progresa la pacificación de al-Andalus

 

“En este año, el jueves, a siete noches por andar del mes de Dú-l-Qa’da, fue conquistado Bobastro mediante capitulación. Ese día entró en ella el visir Ahmad ibn Muhammad ibn Hudayr para ultimar las negociaciones y conceder el amám a su emir Hafs ibn ‘Umar ibn Hafsún y a los que le acompañaban en ella. Hafs y los suyos abandonaron la ciudad y se la entregaron al caíd encargado de sitiarla, Sa’id ibn al-Mundir, el cual subió a ella, enarboló sus banderas en las murallas y tomó posesión de ella el día 1º de Dú-l-hiyya [=27 de enero 928]. Ahmad ibn Muhammad ibn Hudayr volvió con Hafs ibn ‘Umar y los familiares de éste y sus secuaces a presencia de al-Nasir li-din Alláh, que les confirmó el amám y les dio excelente acogida. De esta suerte Dios, con su poder, hizo cesar el mando de la extraviada familia Hafsún y represó la crecida de la discordia civil.”

 

Crónica de al-Nasir, pp. 57 del texto árabe y 148 de la traducción.

 

 

Documento núm. 117

 

929-930          [=14 febrero 929 al 2 febrero 930].

 

Sequía y hambre en al-Andalus. Se realizan preces por la lluvia

 

“En el año 317 resultó la esterilidad como resultado de la falta de lluvia, subiendo los precios de los abastos. Al-Nasir fue a hacer rogativas por la lluvia a la mezqui­ta aljama un viernes a una noche por andar Muharram [=14 de marzo, es decir, en el mes de Adar y las mismas ceremonias en la aljama y musallá del arrabal y musallá la musara.”

 

Ibn ‘Idárí, Bayan II, pp. 199 y 330 de la traducción.

 

 

Documento núm. 118

 

 

929-930          [= desde 14 de febrero 929 al 3 febrero 930].

 

Nombramiento de gobernadores para la cora de Cabra, para Boláy [= Aguilar] y para hadirat Bayyana [= la capital de Baena]

 

“Cambio de gobernadores en los distritos del país.”

“Para la Kura de Cabra: designó a Tarafa ben ‘Abd al-Rahmán después que segregara de la jurisdicción de esta cora el castillo de Boláy y sus alfoces, para el que designó (como gobernador) a Sa’id ben Abu-l-Qásim al-Jal, y para la capital de Baena ("hadirat Bayyána") y sus alrededores designó a Ahmad ben Sharahil.”

 

Ibn Hayyán, Muqtabas V, p. 167 del texto árabe.

 

 

Documento núm. 119

 

930, mayo.

 

Nombramiento de un gobernador para el distrito de Priego, ciudad que es separa­da de la jurisdicción del gobernador de Elvira y Granada. Nuevo gobernador de Baena.

 

“Y designó en este año (318) a Musa ben Sa’id ben Hudayr sobre Hadirat Elvira y Garnata en Rabi’ II de este año [= mayo] e hizo un objeto especial o trato especial a un Iqlim de Granada y separó los distritos de Elvira para varios gober­nadores.

Y asignó a Ahmad ben Shyhayd para medina Bágu [= Priego] y sus alfoces y los lugares de los Banu Himsá y Banu Muhllat agregados a ella.”

“Y designó para gobernador de la ciudad de Baena de la kura de Cabra a Abu-l­-Sha’ra ben Abi ‘Abd al-Rahmán en Rabi’ II [= mayo].”

 

Ibn Hayyán, Muqtabas V, p. 190.
 

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