Número 188  //  30 de Septiembre de 2002  //  23 Rajab 1423 A.H.

 AL- ÁNDALUS

Descripciones de la Tarifa musulmana

Por Enrique Gozalbes Cravioto



 


La ciudad hispano-musulmana de Tarifa alcanzó Su mayor importancia en los siglos XII y XIII. Fue entonces cuando la dominación política en Al-Andalus por parte de las dinastías procedentes del Norte de África, los Almorávides primero, y los Almohades después, convirtieron Tarifa en un puerto en activa relación con el litoral africano del Estrecho. En esta época la ciudad de Tarifa, y las actividades económicas desarrolladas en la misma, fueron objeto de diversas descripciones por parte de geógrafos y de escritores árabes, que destacaron precisamente este considerable volumen de relaciones con el Norte de África. Por el contrario, Tarifa no aparece expresamente descrita, ni mencionada como ciudad importante, en los geógrafos árabes de los siglos IX al XI.

Probablemente la descripción más bella de la ciudad fuera la realizada en el siglo XII por el ceutí al-Idrisi. Nos encontramos ante la mención de quien, indudablemente, fue el mejor autor geográfico de toda la Edad Media. Su obra, titulada Nuzhat almustaq fi ijtiraq al-afaq (Diversión de aquel que tenga el deseo de recorrer el mundo) fue terminada por su autor en el año 1154.

Justamente la descripción que Idrisi hace de los caminos o itinerarios de al-Andalus la inicia desde la ciudad de Tarifa, por lo que debe suponerse que al Idrisi hizo por el puerto de esta ciudad su entrada en la España musulmana. En otro lugar de su obra, al-Idrisi volverá a mencionar Tarifa para ubicar aquí uno de los lados del fantástico puente que, según algunos autores árabes, Alejandro (Magno) había tendido entre ambos lados del Estrecho de Gibraltar.

Al-Idrisi ubica la ciudad de Tarifa en la zona de Albuhaira, es decir "la laguna", donde también sitúa tanto Algeciras como Cádiz. Parece responder a un contenido de geografía física o climática puesto que no responde a la división administrativa conocida. En realidad Tarifa perteneció a la provincia administrativa de Algeciras.

Al-Idrisi realiza la siguiente descripción de la ciudad de Tarifa: la isla de Tarifa se encuentra situada a orillas del mar Mediterráneo, al comienzo del estrecho que recibe el nombre de Az-Zuquaq. Limita por el Oeste con el mar de las Tinieblas. Es una pequeña ciudad, con murallas de tierra, y que es cruzada por un pequeño río. Tiene mercados, alhóndigas y baños. Tiene enfrente suya dos islas pequeñas, de la que una recibe el nombre de al- Quantir. Se encuentran muy cerca de tierra firme. De Tarifa a Algeciras hay dieciocho millas. Se sale de la isla hacia el Guadalmesí que es un río que lleva agua y desde donde se va a Algeciras.

De la descripción se deducen varios hechos. En primer lugar, se destaca la escasa población de Tarifa. En segundo lugar se indica que los muros de la ciudad eran de tierra y que por dentro de los mismos cruzaba el río; fue un fenómeno bastante corriente en el urbanismo hispano-musulmán la existencia de estos muros exteriores que encerraban no solamente el espacio estrictamente urbano. La cita de los mercados y los baños nos indica que nos hallamos ante una típica población portuaria.

La descripción de al-Idrisi, referida al Norte de África y a la España musulmana, fue editada en árabe, con una magnífica traducción francesa, en 1866 por parte de R. Dozy y M.J. de Goeje, obra que ha sido reeditada en 1968. En España el texto es bastante conocido; fue objeto de discutibles traducciones por parte de José Antonio Conde (1799), y sobre todo la publicada por Eduardo Saavedra en 1881. Alemany Bolufer, en su estudio sobre la descripción de la Península Ibérica en los escritores árabes (1921), menciona el texto sobre Tarifa pero no lo recoge.

En el mismo siglo XII otro geógrafo árabe Az-Zuhri, incluye en su obra geográfica la mención de la pesca de atunes como actividad económica fundamental realizada en Tarifa. Ya autores anteriores, sobre todo al-Bakri (siglo XI), habían mencionado esta actividad en la zona, aunque sin citar de forma expresa Tarifa.

Az-Zuhri es mucho más explícito a la hora de mencionar una actividad económica de gran importancia. Indica que los atunes cruzaban el estrecho de Gibraltar sobre el día primero de mayo: se los pesca en al-Andalus en el lugar llamado Qant.b.k. (¿al-Quantir?) delante de la roca conocida como La Peña del Ciervo, al oeste de Algeciras. Entre ésta y la isla de Tarifa se pescan tantos atunes que únicamente Dios lo sabe. Esta isla de al-Quantir no es otra que la de Las Palomas.

Prosigue Az-Zuhri indicando que en los primeros días de junio los atunes realizaban el camino de vuelta desde el Mediterráneo hacia el Atlántico. Entonces se pescaban sobre todo en Marbella, Ceuta, Gibraltar, y en Tarifa, indicando entonces: no hay en el mar un pez más graso ni más sabroso que el atún. No se come fresco nada más que en al-Andalus; en ocasiones se seca, se guarda y se exporta como mojama a todos los lugares de la tierra.

La descripción del almeriense Az-Zuhri es bastante poco conocida en España. Fue editada en Damasco en 1968 por M. Hadj Sadok y, que sepamos, todavía no ha sido traducida al español o al francés. En España esta actividad de la pesca del atún en la zona de Tarifa ha sido recogida por Joaquín Vallvé.

En el siglo XIII otro autor árabe, en este caso el marroquí And al-Wahid al-Marrakushi, en la descripción geográfica anexa a su obra histórica, vuelve a mencionar la ciudad de Tarifa y el supuesto puente ya referido. La anchura del mar entre Ceuta y al-Andalus es de 18 millas, luego no cesa de estrecharse hasta que llega a la orilla de los bereberes a un lugar llamado AlcazarMasmuda. Este dista de Ceuta medio día. Frente a Alcazar Masmuda se encuentra la isla de Tarifa, lugar donde se estrecha más el mar y donde la anchura entre esos dos lugares es de doce millas. Se ve la arena de cada una de las dos orillas desde la otra a cualquier hora del día. Refieren los historiadores que los romanos construyeron en tiempos antiguos un puente sobre este estrecho; luego se debordaron las aguas y lo inundaron. Refiere la gente de la isla de Tarifa que los ven cuando el mar está tranquilo y en calma y las aguas se tránsparentan.

Como puede observarse, se menciona aquí el testimonio concreto de los habitantes de Tarifa que creían reconocer los restos del supuesto puente. La obra de al-Marrakushi fue editada por R. Dozy en 1885, existiendo otra edición árabe del profesor egipcio Said al-Iryan publicada en 1963. Ambrosio Huici realizó una magnífica traducción española de la parte correspondiente de esta obra que publicó en 1955 en Tetuán.

Una opinión negativa sobre Tarifa aparece en el autor norteafricano Al-Malzuzi, que escribió su obra en el siglo 1274. Entonces recordó de forma muy poco grata su paso por la ciudad de Tarifa: Entré en Tarifa y la encontré que no hacía gala de su nombre. A Dios pedí que la borrase del mapa. Vi su alcazaba más estrecha que el cañuto de la calavera y había estado a pique de morir por su repugnante hedor, de no llevar conmigo almizcle del bueno. Recité:

¡Ay andalusíes! Bien errasteis cuando
disteis nombre a Algeciras y a Tarifa.
A una "Verde" llamasteis, y es lo inverso,
y Tarifa no es nada "extraordinario".
Juré entonces por Dios que bajó a la tierra
y levantó el cielo que me dirigía a Algeciras.
Salí de Tarifa, remandándome, y me fui a Algeciras enojado.

Este texto de Al-Malzuzi fue editado y traducido al español por Emilio García Gómez, en 1981, en la revista de investigación Studia Islámica. Después ha sido utilizado, para sus disquisiciones etimológicas, por el profesor Vallvé. Este ha destacado bien como un nombre que aparece citado en la zona por Al-Malzuzi, el Yarunda, puede relacionarse con la puerta de Aljaranda.

Otras descripciones de Tarifa, realizadas por autores árabes, resultan de menor valor puesto que prácticamente se limitan a mencionar la ciudad. Vamos a recoger algunas de ellas a título de curiosidad. Así en el siglo XIII el geógrafo lbn Said al-Magribi, cuya obra ha sido traducida por Juan Vernet, menciona Tarifa: Frente a Alcazar al-Mayaz (Castillo de Paso = Alcazarseguer) se halla uno de los puertos de al-Andalus: Tarifa, delante del cual y en el mar está una pequeña isla, bien conocida por los viajeros que la llaman isla de Tarif.

El enciclopedista oriental Yaqut, también en el siglo XIII, utiliza Tarifa como punto de referencia para su descripción de la Península. Así cuando indica que el lado primero de al-Andalus comienza en el punto en que el mar Mediterráneo se separa del Océano. Es el principio del Estrecho, en el lugar conocido por la isla de Tarifa, en tierra de al-Andalus, frente a Alcazar Masmuda. . . La distancia que hay desde Tarifa y Alcazar Masmuda hasta Algeciras y Ceuta es de 20 millas.

Prosigue Yaqut mencionando Tarifa como punto de referencia en la descripción de la Península: el segundo lado comienza, como se ha dicho, a partir de Tarifa; se dirige hacia el Occidente por el lado que se ensancha en dirección al mar Océano y pasa desde Tarifa hacia Trafalgar en dirección a la península de Cádiz donde está uno de sus vértices.

La obra de Yaqut, titulada Muyam al Buldan fue editada el siglo pasado por Ferdinad Wüstenfeld. Ha sido traducida al español por Gamal Abd al-Karim que publicó dicha traducción en Granada en 1974.

El autor tunecino lbn Jaldun fue, sin duda, el principal historiador medieval. Entre sus obras destaca la titulada Muqaddima, que constituye una auténtica y valiosísima filosofía de la Historia. En su parte primera trata de la geografía del mundo conocido. Allí menciona como punto de referencia Tarifa en tres ocasiones. La primera es para indicar que el estrecho, entre Tánger y Tarifa, tenía 12 millas de anchura. La segunda es para fijar en el estrecho, como puertos de contacto, de un lado Algeciras y Ceuta, del otro Tarifa y Alcazar Mayaz (Alcazarseguer). La tercera para indicar que en al-Andalus, en Tarifa, era donde confluían los dos mares.

Al-Himyari fue por las mismas fechas el autor de un diccionario geográfico. La parte referida a al-Andalus fue traducida al francés por Lévi-Provençal, en 1938, y al español en 1963, por María Pilar Maestro.

La mención de Himyari parece claramente derivada de la del geógrafo al-Idrisi: Tarifa. Nombre de ciudad situada en la península de Tarifa, en el Mediterráneo, en la extremidad del estrecho llamado Az-Zuquaq. La parte occidental de esta península toca el mar de las Tinieblas. Es una pequeña ciudad, rodeada de un muro de tierra, atravesada por un arroyo; Posee bazares, posadas y baños. De la península de Tarifa a Algeciras hay una distancia de 18 millas.

Un texto tardío aunque refleja la situación de la primera mitad del siglo XIII, es la crónica anónima titulada Dikr al-Aqualim. Ha sido editada y traducida al español en el año 1983 por Luis Molina.

El Dikr al-Aqualim menciona la ciudad de Tarifa, a la que considera de tamaño medio. En otro párrafo la mención no es tampoco mucho más extensa: una de las ciudades de Algeciras es Tarifa, localidad de tipo medio, que fue la primera en ser ocupada por los musulmanes en los inicios de la conquista.

Datos concisos pero que eran los que los repertorios geográficos repetían una y otra vez. En el siglo XIV Abulfeda, uno de los principales autores de obras de geografía, seguía afirmando: Tarifa es el nombre de una pequeña ciudad situada frente a la isla de Tarifa. Esta isla es así llamada por el nombre de Tarif, uno de los libertos de los Omeyas.

Poco antes de la conquista de Tarifa por los cristianos, en 1292, la ciudad hispano-musulmana de Tarifa es citada por un autor escandinavo. Nos referimos al fraile Mauricio de Suecia que realizó un viaje marítimo por la zona en el año 1257. En su informe escrito reflejó el paso frente a la ciudad de Aterfa, que no es otra que la Tarifa hispano-musulmana.

Finalmente, recogemos los datos sobre Tarifa mencionados en el siglo XVII por Gazani al-Andalusi. Este personaje en 1690 realizó un viaje por España como embajador del rey de Marruecos. Escribió un informe sobre España que fue editado y traducido al español en 1940 por Alfredo Bustani. En la travesía del Estrecho de Gibraltar por parte del barco de Gazani, se hizo el día frente a Tarifa: inmediatamente nos dispusimos y salimos de nuestro sitio, encontrándonos frente a la ciudad de Tarifa cuando llegó el alba. Es esta una ciudad mediana, situada en la costa del mar y en un bello paraje. Su nombre es debido a que la ocupó Tarif, y de nuestro país la ciudad que se encuentra frente a ella es la de Alcazarseguer.

En otro párrafo habla Gazani al-Andalusi de la costa marroquí del Estrecho. Entonces vuelve a citar Tarifa en un contexto bastante interesante: frente a Tarifa se halla la ciudad Alcazarseguer, situada en Anyera. Son las más cercanas en todo el Estrecho, pues distan entre sí unas ocho millas aproximadamente. A pesar de ello, estas regiones no están pobladas en proporción del temor de los infieles, ya que entre la ciudad de Yebel al- Fath (Gibraltar) y la ciudad de Tarifa sólo hay un campo inhabitado y el terreno que existe entre ambas ciudades es muy extenso.
 

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