Número 174  //  27 de Mayo de 2002  //  15 Raby` al-awal 1423 A.H.

 INICIACIÓN

Maulid an Nabi
Celebrar el cumpleaños del Profeta Muhammad (SAW)

Por Sheij Hasan Aliu Cisse


 

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As Salamu Alaikum:

Estoy aquí esta noche para daros la bienvenida de nuevo en este lugar bajo la sombra del Profeta (SAW). Estoy aquí para tratar de hablar en el Maulid a los hermanos y hermanas que no hablan wolof o árabe.

Es muy importante celebrar el cumpleaños del Profeta Muhammad, porque el Profeta (SAW) es una misericordia para todos, tanto si lo conocen como si no, y merece la pena que paséis algo de tiempo cada día, en el caso de que podáis, y si no de cada año, festejando al Maestro de la Humanidad. Este encuentro es el resultado de la llamada de los sufíes a reunirse por la causa de Allah (Al yam ala Allah), y no por cualquier otra razón. Estamos aquí por eso, por la causa de Allah, no por el dunia (los asuntos mundanos), y ni siquiera por el ájira (el Más Allá).  

Así pues, estoy felicitándoos a todos en esta ocasión y también, dándoos buenas noticias del Profeta (SAW). En una ocasión uno de los compañeros preguntó al Profeta (SAW). "¿Cuándo será el último día, el Día de Juicio?". El Profeta (SAW) preguntó a aquel hombre: "¿Qué hiciste tú? ¿Estás preparado para él?". El hombre dijo: "En realidad, no he hecho buenos actos que me sirvan para el último día pero tengo amor al Profeta (SAW)". Entonces el Profeta (SAW) respondió: "Toda persona va a estar el Día del Juicio con aquél a quien ama". Felicitaciones y teniendo en cuenta esto que se acaba de narrar, amad al Profeta (SAW) y saludadlo.

En el mundo musulmán hoy hay opiniones diferentes acerca del propio Maulid. Algunos de los musulmanes dicen que es Bida (innovación), que no es un Islam correcto, mientras que otros dicen que es aconsejable celebrar el cumpleaños del Profeta (SAW). Con respecto a los que dicen que es Bida, hay que  señalar que no existe una discusión entre nosotros y ellos, porque ellos no tienen ninguna prueba de que sea Bida. Por otro lado, incluso si fuera Bida, sería una buena Bida. Allah reveló al Profeta (SAW) en el Sagrado Corán que Él le narraba las historias de los profetas anteriores con el fin de fortalecer su corazón. Si ése es el caso con el Profeta (SAW), entonces aún más sería éste nuestro caso en lo referente a las historias del Profeta (SAW). En segundo lugar, el propio Profeta (SAW) celebró su cumpleaños después de la edad de cuarenta años (en que fue distinguido con el don de la profecía) y todo el mundo conoce esto. Su abuelo Abu Mutalib celebró su cumpleaños (el del Profeta) y sacrificó animales por él, pero ¿por qué continuó entonces haciéndolo después de que Muhammad (SAW) alcanzase la edad de cuarenta (si el Profeta no hubiese estado de acuerdo en eso)? El Profeta (SAW) solía ayunar los lunes. Cuando se le preguntó por qué ayunaba ese día solía decir: "Fue el día en el que nací".

Basándome en este hadiz y en el verso coránico en el que Allah dice al Profeta (SAW): "Te estoy narrando las historias de los profetas anteriores para fortalecer tu corazón", dije que sería una muy buena idea también para un musulmán el escuchar las historias del Profeta Muhammad (SAW) con el fin de fortalecer su corazón y fortalecerse él mismo. Por esta razón, desde el siglo tercero de la Hégira, los musulmanes, o debería decir los buenos musulmanes, celebran el cumpleaños del Profeta (SAW) cada año. En la tierra de Senegal, como oísteis decir al Sheij Abdullah el otro día, Hayy Abdullah, el padre de Sheij Ibrahim, fue el primero que celebró el cumpleaños del Profeta (SAW). Al principio, la forma en la que solía celebrarlo era diferente de aquélla en la que Sheij Ibrahim lo celebraría posteriormente. En aquel entonces ellos se reunían en la noche del cumpleaños del Profeta (SAW) recitando el Corán hasta la madrugada, pero cuando Hayy Abdullah realizó una visita a Fez (Marruecos) y vio que allí celebraban el cumpleaños del Profeta (SAW) recitando oraciones y poemas, adoptó ese mismo estilo.

Entre los poemas hay que mencionar los del Imam Muhammad Buseri, uno de los más famosos poetas que escribió sobre el Profeta (SAW). Dos de sus más conocidas creaciones fueron Burda y Hamzia. Durante los primeros estadios de su vida, él no fue un musulmán realmente excelente. Era un poeta dotado que entretenía a los gobernantes de aquella época. Luego, en una ocasión, Allah le probó con una severa enfermedad. Acudió a muchos doctores y pareció que no existía cura para él. Durante su enfermedad, escribió un poema, el Burda. "Burda" significa "cubierta" en árabe. Cuando escribió el poema, vió al Profeta (S) cubrirle con un manto. Entonces recobró su salud. Por la mañana, antes de mostrar el poema a nadie, una buena persona vino a visitarle. Cuando abrió la puerta, le dijo: "Muéstrame el poema que yo te vi recitar delante del Profeta (SAW) la pasada noche". Eso es por lo que en todo el mundo islámico hoy se tiene la creencia de que, en que dondequiera que sea leído el Burda, el Profeta (SAW) acudirá a ese lugar. Eso es por lo que cuando este poema es recitado, todas las personas se levantan.

El segundo poema compuesto por Buseri fue llamado Hamzia. En realidad, miles de personas han escrito poemas sobre el Profeta (SAW), pero la fama que Buseri consiguió por su alabanza al Profeta (SAW) fue inigualable, puesto que sus poemas son excelentes.

Durante la celebración del primer Maulid en Senegal todos los poemas recitados fueron de Buseri. En el segundo Maulid los poemas fueron de Sheij Ibrahim Niasse. Además, hubo una narración de la biografía del Profeta (SAW). Fue contada de nuevo la historia de la marcha de Sheij Ibrahim Niasse desde la ciudad de Kaolack hacia Medina y lo motivos por lo que esto tuvo lugar. Esta narración fue una respuesta a la cuestión de cuál fue el problema que hubo y qué fue lo que su propio pueblo le hizo para obligarle a  irse del área. En resumen, Sheij Ibrahim declaró que él no había hecho nada más que amar al Profeta (SAW), algo por lo que fue expulsado de su casa.

Al conmemorar el nacimiento del Profeta (SAW), podéis ganar muchas cosas, como el incrementar vuestro amor al Profeta (SAW) y el lograr la felicidad en esta vida y también en el Más Allá. El amor al Profeta (SAW) puede haceros verle en un sueño o en la realidad, en un estado de consciencia, porque hasta el día de hoy los musulmanes continúan viendo al Profeta (SAW) a plena luz del día, en un estado de consciencia, no de sueño. En un hadiz de Bujari, el Profeta (SAW) dijo: "Quien me ha visto en un sueño, me ha visto en la realidad, ya que Shaitán no puede tomar mi forma".

Algunos de vosotros recordaréis el poema compuesto por el Sheij Ibrahim durante los últimos momentos de su vida en un hospital de París. "Vi al Profeta (SAW) en un estado de consciencia en París. ¿Es éste un lugar donde uno puede ver al Profeta (SAW)?". Existen musulmanes que niegan el que se pueda ver al Profeta (SAW). No lo creen posible porque le consideran justamente como una persona ordinaria que, si muriera, sería enterrada y perdería el contacto con este mundo. Sin embargo, el Profeta (SAW) no es así.

Otra historia nos mostrará que el Profeta (SAW) todavía existe. Hace un tiempo un hombre de Meca, que era muy rico, solía recibir a gente de Malasia, dándoles hospitalidad y ayudándoles con su propio dinero.  Ocurrió un año que el hombre carecía de dinero pero, sin embargo, la gente llegó. Entonces él se dijo a sí mismo: "Debo ocultarme porque sería una vergüenza para mí encontrarme con estas personas sin poder darles un trato correcto". Finalmente, decidió llevarlas a la Mezquita del Profeta (SAW) para dejarlas allí. Se convirtieron entonces en los invitados del Profeta (SAW). Cuando él llegó a la Mezquita y saludó al Profeta (SAW) dijo: "Estas personas solían venir a mí cuando podía encargarme de ellas. Hoy vienen cuando estoy en una situación financiera muy precaria". Luego, se durmió en la Mezquita antes de separarse del grupo. Durante el sueño, el Profeta (S) se le apareció y le dijo: "Vete a esta dirección y llama a este hombre. Dile que te dé el dinero que necesites para atender a estas personas". Cuando él encontró la casa pronunció el nombre del hombre a viva voz desde la calle. El hombre contestó a la llamada diciendo: "Respondo a tu llamada. Soy el mensajero del Mensajero de Allah. Dime cuánto dinero necesitas. Si lo tengo, te lo daré; si no, lo pediré prestado y te lo daré".

En otra ocasión, el Sheij Ahmad Rafi, realizó una visita a la Mezquita del Profeta (S), y allí dijo: "Cuando estaba lejos de ti solía enviar mi alma a besar esta tierra por tu causa y hoy he venido en persona. Dame tu mano para que pueda besarla". La mano del Profeta (SAW) apareció.

El Profeta (SAW) no es una persona ordinaria. Él está en un segundo nivel, detrás de Allah. Amamos al Profeta (SAW), pero no lo adoramos. Creemos en su mensaje. Creemos que es el Mensajero de Allah (SAW) y Su siervo, e intentamos hacer todo lo posible para seguir todas sus enseñanzas paso a paso. Hacemos todo lo posible para evitar aquello que él (SAW) nos prohibió. Esa es nuestra creencia en el Profeta (SAW). El Profeta (SAW) vino a este mundo cuando su propio pueblo y la mayoría de la comunidad mundial creía en la adoración a los ídolos en lugar de adorar a Allah, el Creador. Allah le envió para corregir los errores de los seres humanos. Allah le envió para guiarnos al sendero recto. El Profeta (SAW) está en la posición de enseñarnos a seguir el sendero recto, pero no puede crear la rectitud en el corazón de un mumin o creyente. Sólo Allah puede crear la rectitud en el corazón, y el propósito del Profeta (SAW) es el de mostrarnos el camino recto.

Según las enseñanzas del Profeta (SAW) todos los buenos actos son aconsejables. El Islam es bueno en su totalidad. Todos los malos actos están prohibidos en el Islam y es una obligación para cada musulmán el cumplir una orden que el Profeta (SAW) dió, del mismo modo que lo es el abstenerse de hacer algo que el Profeta (SAW) prohibió. La felicidad en esta vida y en el Más Allá depende de la obediencia a las órdenes del Profeta (SAW).

Todas las celebraciones que véis en estos días, los poemas, la recitación del Corán tienen como finalidad el mostrar el buen carácter del Profeta (SAW). Cuando se le preguntó a Saida Aisha cuál era el carácter del Profeta (SAW), ella respondió: "Su carácter es el Corán; el Corán es el carácter del Profeta (SAW)". Cuando leéis el Corán, su carácter está presente, y fuera de la esfera del Corán, nunca veréis su carácter. Si quieréis acercaros al Profeta (SAW), seguid sus enseñanzas. Lo que él dice que es bueno, intentad hacerlo con todas vuestras fuerzas. Lo que él dice que es malo, intentad evitarlo con todas vuestras fuerzas, porque esa es la llave de la felicidad. Es la llave para lograr lo que queréis en esta vida y en el Más Allá.

Podemos resumir todo esto en una palabra: Taqua. La Taqua lo es todo. Si hacéis lo que el Profeta (SAW) ordenó hacer y evitáis lo que ordenó evitar, entonces seréis buenos musulmanes y Walis de Allah. Estaréis en ese caso cerca de Allah. Vuestros problemas en esta vida quedarán resueltos y esto no es una afirmación mía. Cada palabra que se refiere a esto está en el Corán. Si teméis a Allah, Allah os enseñará. Si queréis el Paraíso, temed a Allah. Si queréis llegar a ser un Wali, creed en Allah y témedle. Si queréis ser honrados en la presencia de Allah, témedle. Si quieres estar a salvo del Fuego en el Último Día, temed a Allah, Si queréis salir victoriosos contra vuestros enemigos, temed a Allah. Si deseáis riquezas, temed a Allah. Si deseáis resolver vuestros problemas personales, temed a Allah. Si queréis ser buenos musulmanes haced todo lo posible para seguir las instrucciones y las reglas del Islam y para evitar aquello que el Islam prohíbe. No afirméis que amáis al Profeta (SAW), mientras que, por otro lado, desobedecéis  todas sus órdenes. Eso es una hipocresía.

El Profeta (SAW) describió lo que es el Iman (fé). El Iman es lo que uno tiene en su corazón, y que sus acciones externas evidencian. Si las acciones de alguien son distintas de lo que él afirma creer, entonces, su creencia es falsa. Debemos hacer todo lo posible para ser musulmanes. Ser musulmán no es sólo afirmar que uno es musulmán. "Doy testimonio de que no hay más dioses que Allah y doy testimonio de  que Muhammad es Su Mensajero". Es bueno decir estas palabras, pero no es suficiente. Tenéis que seguir una cierta vía, ciertas reglas y ciertas características.

El Profeta (SAW) dijo: "Un musulmán es aquél con respecto al cual los otros musulmanes están a salvo. Ellos no se dañan unos a otros con sus lenguas o sus manos". Un musulmán es para otro musulmán justamente como un muro. Si una parte de él está dañada, todo el muro está dañado.

Para ser buenos musulmanes tenemos que ser serios. Debemos seguir las reglas del mismo modo que si el Profeta (SAW) estuviera aquí. Un musulmán no debe oprimir a otro musulmán. No debe despreciar a otro musulmán. No debe dejar de ayudar a otro musulmán. Debéis ayudar a vuestros hermanos. En un hadiz el Profeta (SAW) dice: "Allah acude en ayuda de un siervo en tanto que éste ayude a su hermano". Si queréis que Allah os ayude, sed amables con vuestros hermanos en la fe y ayudadlos". En la Surah Asar, un capítulo muy corto del Corán, Allah jura que todos los humanos son perdedores, excepto estos cuatro tipos de personas: los que creen, los que realizan buenas acciones, los que se aconsejan unos a otros para  seguir la verdad, y se aconsejan unos a otros para ser pacientes. Si queréis estar a salvo de convertiros en perdedores, adáptaos a estas características.

Salaams.

 

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