Número 164 // 18 de marzo de 2002 // 4 Muharram 1423 A.H.

 INICIACION AL ISLAM

La última jutba del Profeta Muhámmad

 

Este jutba fue pronunciado el noveno día del mes de la peregrinación, el Duhl Hijjah, el décimo año de la Hégira en el valle Uranah de Monte Arafat, cerca de la Meka:
 

Recomienda esta página 



"Oh gente, prestadme especial atención porque no estoy seguro si, después de este año, voy a poder estar de nuevo entre vosotros. Por tanto escuchad con cuidado lo que estoy diciendo y llevad estas palabras a quienes no estuvieran presentes hoy aquí.

 

Oh gente, igual que consideráis sagrados este mes, este día, esta ciudad, así de sagrada debéis de considerar en confianza la vida y la propiedad de cada musulmán. Devolved los bienes que os hubieran depositado a sus legítimos dueños. No hagáis daño a nadie para que nadie os pueda herir. Acordaos de que realmente os encontraréis con vuestro Señor, y que Él ciertamente evaluará vuestras obras. Al-lâh os ha prohibido la usura, por consiguiente todo compromiso con intereses de ahora en adelante no será de aplicación.

 

Cuidado con Satanás, para vuestra salvaguarda de vuestra religión. Ha perdido toda esperanza hasta de poder extraviaros en cosas grandes, así es que guardaos de seguirle en cosas pequeñas.

 

Oh gente, es cierto que tenéis ciertos derechos en lo concerniente a vuestras mujeres, pero ellas también tienen derecho sobre vosotros. Si ellas soportan vuestros derechos a ellas corresponde el derecho a ser alimentadas y vestidas con amabilidad. Tratad a vuestras mujeres bien y sed amables con ellas puesto que son vuestros socios y comprometidos colaboradores. Y estáis en vuestro derecho de que ellas no se hagan amigos de quienes no estéis de acuerdo, y no cometáis jamás adulterio.

 

Oh gente, escuchadme en serio, venerad a Al-lâh, decid vuestras cinco azAl-lâhs (oraciones) diarias, ayunad durante el mes de Ramadán, y dad de vuestros bienes por caridad en azaque (limosna). Haced la peregrinación si os la podéis costear. Que sepáis que cada musulmán (sometido a Al-lâh) es el hermano de otro musulmán. Sois todos iguales. Nadie es superior sobre otro, salvo en piedad y buenas acciones.

 

Recordad, un día apareceréis ante Al-lâh y responderéis por vuestras obras. Así que tened cuidado, no os desviéis de la senda de la rectitud cuando me haya ido.

 

Oh gente, no vendrá después de mi profeta o apóstol y no nacerá fe nueva alguna. Razonad bien, por tanto, oh gente, y comprended mis palabras que os he transmitido. Dejo tras de mi dos cosas, el Corán y mi ejemplo, y si los seguís nunca os descarriaréis.

 

Quienes me escuchéis debéis de pasar mis palabras a otros, y vosotros a los demás sucesivamente; y que los últimos comprendan mis palabras mejor que quienes me hayáis oído directamente. Se mi testigo, oh Al-lâh, de que he transmitido Tu mensaje a Tu gente".
 

Portada  Búsqueda  Hemeroteca  Biblioteca Virtual  |  Cartas de  lectores  

  Noticias  Pensamiento  Mujer  Al Ándalus  Geo-política  Sociedad y Economía 
Ciencia y Salud  Arte y Literatura  Qur'an y Hadiz  Jutbas  Iniciación al Islam
Religiones Comparadas 
Entrevistas y Conferencias  Educación y Normativas 
Derecho islámico 
Vida de Muhammad