Número 136  //  27 de agosto de 2001  //  8 Jumaada al-THaany 1422 A.H.

 INICIACION AL ISLAM

Fiqh al-Mu'âmalât: Reglas generales sobre operaciones comerciales (Buyû')

Las relaciones comerciales (la compra/venta, Bâi') son legitimadas
por el Corán, que dice:

"Allâh declara lícito el comercio y prohíbe la usura" (2:275).

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En cuanto a la Sunna, se sabe que el Profeta (s.a.s.) compró y vendió, y 
aprobaba las relaciones conierciales. Entre sus consejos al respecto, dijo:
-"No es lícito al sedentario entrometerse en las ventas del beduino" (El campesino llega a la ciudad para aprovisionarse o vender sus mercancías producto de su trabajo en el campo. El ciudadano interviene como iritermediario sacando ganancias de las que priva al beduino. El Profeta (s.a.s.) prohibió en Medina esa interferencia).

"Los negociadores tienen derecho a opción mientras no se separen".

La finafidad del comercio es la de permitir al hombre procurarse todo lo que necesita, sin engaños ni causar perjuicios, en su relación con los demás.

Los elementos presentes en la negociación son:

1- El vendedor, que debe ser mayor de edad, no estar desprovisto de sus facultades mentales, poseer la mercancía que va a vender o tener autorización para hacerlo.

2- El comprador, que debe poder responder a su decisión de comprar y no ser un disminuido mental, ni puede ser un menor no autorizado a comprar.

3- El objeto de la trarisacción, que debe ser lícito, estar disponible, y ser conocido por el comprador, aunque sea por descnipción.

4- La fórmula del acto, que es la expresión propia de los que compran o venden, como cuando dice el comprador: "Véndeme tal cosa" y el vendedor: "Está a tu disposición", u otras frases análogas.

5- El consentimiento. Sin la aprobación tanto del veridedor como del comprador, el acto no tiene validez. El Profeta (s.a.s.) dijo: "El acto de compra/venta debe ser realizado de pleno agrado entre las dos partes".

Condiciones:

Tanto el comprador como el vendedor pueden fijar condiciones normales y esperar que sean cumplidas por la otra parte, quedando invalidado el acto de no ser así. Por ejemplo, el comprador puede exigir que se le venda un libro cuyas hojas sean de un tipo concreto de material, y rechazarlo si se se le entrega otro, debiéndole ser devuelto su dinero. Del mismo, modo, el vendedor de una casa puede poner como condición que se le permita seguir habitándola por un mes, o cualquier otra condición que entre dentro de la normalidad en las relaciones comerciales acostumbradas.

Sin embargo, están prohibidas las condiciones excesivas o ilógicas, como por ejemplo vender algo y esperar del comprador que no lo revenda, o que no lo revenda a una persona concreta, o que no pueda regalarlo, y cosas así. El Profeta (s.a.s.) dijo: "Quien imponga una condición que no agrade a Allah, su negocio es nulo".

La opción:

El derecho a opción existe en los casos siguientes:

1- Las dos partes tienen derecho a concluir o deshacer el acuerdo mientras estén presentes durante el acto y no se hayan separado dándolo por concluido. El Profeta (s.a.s.) dijo: "Las dos partes tienen derecho a opción en tanto no se hayan separado. Si han sido sinceras y no han disimulado nada, su comercio será bendecido. Si al contrario han disimulado y mentido, la bendición será suprimida".

2- Si alguna de las dos partes exige un plazo determinado para decidirse y la otra parte accede, el comprador tiene derecho de opción hasta la expiración del plazo convenido. Pasado el plazo, el negocio es considerado concluido. El Profeta (s.a.s.) dijo: "Los musulmanes están sometidos a sus compromisos".

3- Si el vendedor ha abusado en el precio de la mercancía, aumentándolo más de un tercio de su valor real, el comprador puede denunciar el contrato y anularlo u obtener la devolución de lo qué exceda el precio real. El Profeta (s.a.s.) aconsejaba a los musulmanes estar atentos a los precios para no ser engañados, y devolver las mercancías por las que se les hubiera exigido un precio abusivo.

4- Si el vendedor ha cometido fraude vendiendo la parte mida de lo que expone sólo en su lado bueno, el comprador puede rectificar y denunciar el acto de compra/venta. El Profeta dijo: "No dejéis que se acumule la leche en las ubres de las camellas para que parezcan más generosas de lo que son cuando intentéis venderlas. Quien la compre en ese estado tiene derecho a quedársela o devolverla. Si la devuelve, que pague en dátiles al vendedor la leche que hasta entonces haya extraído".

5- Si el comprador descubre un defecto en lo comprado sobre el que no se le había advertido, tiene derecho a quedarse con la mercancía o devolverla. El Profeta (s.a.s.) dijo: "Está prohibido a un musulmán vender a su hermano una mercancía defectuosa sin señalarle el defecto". Y también dijo: "No es de los nuestros quien nos engañe".

6- Si las dos partes están en desacuerdo sobre el precio o la calidad de un producto, y no tienen forma de probar sus puntos de vista, que los apoyen con juramentos. Por último, que tomen la decisión de concluir el acto de compra/venta o que se retiren. El Profeta (s.a.s.) dijo: "Cuando dos contratantes estén en desacuerdo entre ellos sobre el precio de una mercancía presente y no tengan testigos para confirmarse, que cada uno de ellos apoye su posición con un juramento".

Ventas ilícitas:

El Profeta (s.a.s.) prohibió en Medina algunos tipos de ventas que comportan perjuicios y constituyen procedimientos deshonestos y fraudes que suscitan el odio y la discordia entre la gente. He aquí algunos ejemplos:

1- Está prohibido al musulmán comprar una mercancía y revenderla antes (le haberla recibido. El Profeta (s.a.s.) dijo: "Cuando compres una mercancía, no la revendas hasta que la tengas en tus manos". Y dijo: "Cuando compréis alimentos, no los revendáis antes de poseerlos".

2- Está prohibido suplantar a otro. Si alguien compra una mercancía por una suma dada, un musulmán no puede proponerle vendérsela más barato y que debería devolverla al vendedor. Igualmente, no puede decir al vendedor que anule su venta porque él está dispuesto a comprar por un precio superior. El Profeta (s.a.s.) dijo: "No os compravendáis los unos a costa de los otros".

3- Está prohibido participar en una subasta si no se piensa comprar. Un musulmán no debe proponer un precio por una mercancía que no va a adquirir, haciéndolo solamente para hacer subir el precio y abusar de otros compradores. Está prohibido también declarar, engañosamente, a quien se proponga comprar que el precio de la mercancía se eleva a tanto con el fin de abusar de él, tanto se esté como no en connivencia con el vendedor. El Profeta (s.a.s.) dijo: "No compitáis deshonestamente en las subastas".

4- Está prohibido vender una mercancía pura o impura, o que esté destinada a la fabricación de algo ilícito, como vino, cerdos, animales muertos sin sacrificar, estatuas o productos para bebidas alcohólicas. El Profeta (s.a.s.) dijo: "Allah ha prohibido la venta de vino, animales muertos sin sacrificar y estatuas". Y dijo: "Quien almacena uva en el momento de la recolección para venderla a los judíos y a los cristianos para que fabriquen vino se precipita el mismo en el Fuego".

5- Está prohibido vender lo que aún no se tiene, como peces que no se hayan pescado, ni lana que no se haya esquilado, ni animales aún no nacidos, ni leche que no haya salido de las ubres del animal, ni fruta antes de que madure, ni grano que no se haya recogido, ni mercancía no examinada o de la que se ignora su descripción, calidad o cantidad. El Profeta dijo: "No compréis pescado que esté en el agua". Ibn 'Umar nos ha transmitido que el Profeta (s.a.s.) le prohibió comprometerse en la venta de dátiles que aún no hubieran madurado, ni de lana que aún no hubiese esquilado de sus ovejas, ni leche que no hubiera ya ordeñado, ni mantequilla que no hubiera extraído todavía de la leche. Y dijo que el Profeta (s.a.s.) prohibió vender fruta antes de que cogiera color y fuera madura, diciendo: "Si Allah hiciera abortar la recolección de frutas, ¿qué derecho tienes para haber cogido antes el dinero de tu hermano?". Abû Sa'id al-Judri ha transmitido que el Profeta (s.a.s.) prohibió vender y comprar un tejido con el simple roce de la mano sin desplegarlo y examinarlo".

6- Está prohibida la venta ambigua. Es cuando no se especifica claramente qué es lo acordado. Hay muchos ejemplos: el vendedor puede decir: "Te vendo tal producto por diez al contado o quince a plazos", y el comprador acepta sin señalar cuál de las condiciones ha aceptado. Que el vendedor proponga al comprador cederle una casa por tanto, a cambio de tal mercancía de tal valor. Nos referimos a cualquier situación confusa en la que alguna de las partes no sepa a ciencia cierta qué está comprando o qué está vendiendo. Hay referencias que demuestran que el Profeta prohibió expresamente este tipo de ventas ambiguas que ocasionaban daños a los musulmanes y permitían abusar de ellos.

7- Está prohibido la venta con señal (una suma a pagar en caso de no cumplimiento del contrato). Este tipo de negocios está prohibido al musulmán que no debe aceptar ni entregar una señal. El Profeta (s.a.s.) lo prohibió. Imâm Málik lo describió así: "Se trata de que alguien compre una mercancía o la alquile diciendo al propietario: 'Te doy un dinar, y si te devuelvo la mercancía, el dinar es tuyo'."

8- Vender lo que no se posee. El musulmán no tiene derecho a vender una mercancía que aún no posee. El Profeta (s.a.s.) dijo: "No vendas jamás lo que no tienes".

9- Venta de una deuda por otra. Este género de venta está prohibida, y equivale a ceder 'nada por nada'. Ejemplo: una persona te debe dos quintales de cereales que deberás pagar a un plazo fijado, y tú vendes su deuda a otro por cien riales. Otro ejemplo: Alguien te debe un cordero a un plazo fijado, y al término del contrato se encuentra incapaz de pagar y te dice: 'Véndeme el cordero por cincuenta ríales a crédito'. Es la venta de una deuda por otra.

10- Venta con interés. Al musulmán te está prohibido vender una mercancía y volver a comprarla después a su mismo cliente por un precio más bajo. Es una práctica usurera prohibida por el Corán, la Sunna y la unanimidad de los 'ulamâ. El Profeta (s.a.s.) dijo: "Cuando las gentes se muestran avaras con su dinero, practican la usura, siguen las colas de las vacas y renuncian al Yihâd, Allah hace que las golpee una desgracia que sólo el retorno al Islam anula".

11- Intervención del comerciante urbano en provecho del beduino. Cuando un beduino o un extranjero viene a ofertar su mercancía para venderla en el curso del día, el comerciante urbano no debe aconsejarle que le deje guardar su mercancía para venderla más tarde a un precio más elevado cuando éstos hayan subido, siendo así que la gente tiene necesidad de esos productos. El Profeta (s.a.s.) dijo: "Que el comerciante urbano no interfiera en el comercio del beduino. Dejad que las gentes se aprovisionen entre sí".

12- Adelantarse a la llegada de las caravanas para comprar sus mercancías por un mejor precio. Al musulmán le está prohibido, cuando se entere de la llegada de alguna caravana, salir a recibirla fuera de la ciudad para comprar sus productos e introducirlos él en el mercado y revenderlos aumentando su precio. Esta practica es contraria a los intereses de los caravaneros, los habitantes de la ciudad y los otros comerciantes. El Profeta (s.a.s,) dijo: "No vayáis al encuentro de las caravanas y que el comerciante urbano no corte el camino al campesino".

13- Retener durante algunos días la leche en las ubres de la oveja, la vaca o la camella antes de venderlas. Con ello se consigue aparentar que son ricas productoras de leche con el fin de animar a los compradores. El Profeta (s.a.s.) dijo: "No retengáis la leche en las ubres de las ovejas y las camellas, El comprador de un animal así engordado es libre de retenerlo o devolverlo a su propietario. Si lo devuelve, que pague en dátiles lo que haya consumido durante el tiempo que lo haya guardado".

14- Toda venta está prohibida después de la llamada al Salât del Yumu'a. Allah dice en el Corán: "Musulmanes, cuando escuchéis la llamada al Salât del Viernes, apresuráos hacia el Recuerdo de Allah y dejad vuestras transacciones" (62/9).

15- Un tipo de ventas llamadas en árabe Muçâbana y Muhâqala. La Muçâbana consiste en el cambio de dátiles maduros valorados según otros aún no maduros evaluados en la palmera, o bien la valoración de uvas maduras según otras aún en la vid. La Muhâqala es el cambio de cereales aún verdes en los campos, evaluados según el grano seco. La excepción a esto es a lo que se llama 'Arya cuya venta autorizó el Profeta (s.a.s.). Definición de la 'Arya: un musulmán dona a otro que esté necesitado varias palmeras (de un palmeral, para que los aproveche) cuya producción no exceda los cinco awsuq (aproximadamente 630 kilos), pero, molesto con las entradas y, salidas para la recolección del fruto, decide comprarlo antes de que madure pagándole el precio de lo que costaría después.

16- Venta de un objeto excluyendo tina parte sin especificar. Está prohibido vender un objeto exceptuando una de sus partes a menos que lo sepa el comprador. No se puede, por ejemplo, vender un jardín menos una palmera o cualquier otro árbol indeterminado. Sólo se puede hacer si se señala convenientemente. Se nos ha transmitido que el profeta prohibió la Muçâbana y Muhâqala y la excepción, salvo que ésta sea conocida.

Venta de árboles frutales:

Cuando se venden palmeras o cualquier otro árbol frutal, que hayan sido fecundados o cuyos frutos ya hayan empezado a tomar forma, la recolección pertenece al vendedor salvo que haya cláusulas que estipulen lo contrario. El Profeta (s.a.s.) dijo: "Que las palmeras ya fecundadas beneficien al vendedor salvo estipulación por parte del comprador".

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