Número 125  //  22 de mayo de 2001  //  28 Safar 1422 A.H.

 QUINTO SOL

Temporalidad y atemporalidad: tres poemas mayas
Edición y comentario de José Vila Selma

 

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Se publican aquí tres poemas, recogidos por tradición oral, en donde podemos advertir los elementos axiales de la mentalidad mayence.

En el primero de los poemas, los elementos son aquellos que en las culturas preurbanas, según Redfield, contribuyen a centrar la vida del hombre en un cosmos que le iba siendo dado; de ahí que el poema haga alusión a lo que le es imprescindible al hombre para construir un humanismo o una forma de vida comunita­ria: un sentido del espacio cósmico que se proyecta en torno a un árbol, un alimento, un ave o ambiente o sistema ecológico dado, y su propio cuerpo.

Se trata de un poema determinante de los cuatro puntos cardinales, proyectados sobre una superficie de tierra, por medio de piedras, cuyos colores aludidos van a ser como los significados ocultos de todo el cosmos, en sus extremos. No siempre se encuentran los mismos colores en todas las formas culturales amerindias, pero sí es verdad que siempre a cada punto cardinal corresponde una coloración que está en consonancia con la observación visual del cielo en el momento en que se observa la curva recorrida por el sol, siempre testimonio epifánico de la divinidad única y máxima. Observamos al tiempo que junto a la piedra “angular” que señala los límites del cosmos, se enumeran un árbol, un alimento, un ave, un alimento y un miembro del cuerpo humano, camote o pierna o pantorrilla. Que sea precisamente este miembro el que se enumera, tiene vinculación con la fábula del Popol Vuh, según la cual una de las divinidades menores pierde una pierna. Por otra parte, y siguiendo el método de Duzémil, podría indicarse que la pierna es el miembro que se asienta en la tierra y que da firmeza al estar del hombre en el mundo; en cierto modo esta alusión a la pierna humana tendría correspondencia con el “palo” que cada fundador de ciudades fijaba en el suelo como centro alrededor del cual debía construirse la ciudad. En suma, es una traslación al cuerpo humano y a uno de sus miembros, a aquel que da sensación de mayor firmeza, del arquetipo del axis mundi de significado universal y no sólo amerindia, sino en todas las culturas.

El segundo de los poemas no sólo es una alusión al calendario maya, cuyo estudio no es de este lugar, sino que se hace en éste alusión a fechas concretas, y no sin un cierto ambiente profético, precisamente por dada esa in­tencionalidad de proclamar lo que ha de suceder, la ma­temática calendárica se hace depósito de la angustia humana, y esa angustia es el mejor testimonio de que el pueblo maya no carecía de sentido histórico, puesto que sabía esperar y creía en la venida de unos acontecimientos concretos. Si bien a mí me parece que lo importante de este texto es que ese devenir al que hace alusión el poema está integrado por voluntad de los mayas, dentro del ciclo, o de los ciclos, de vida de la Naturaleza toda: una guerra entre dioses‑día escriben la gesta del cosmos y de la Histo­ria. Esta es la primera vez que en los testimonios sobre la mentalidad indígena encuentro tan estrechamente rela­cionados cosmos e Historia.

Y me pregunto en qué otra cultura primitiva se ha logrado esta asunción de cosmicidad e historicidad, se encuentra esta identificación indudable, incontestable.

En el tercero de estos poemas leemos en su quinto verso:

Sucedió que nació el mes...

...luego el tiempo tiene un origen que procede del cálculo, pero una vez “calculado”, engendrado, comienza a parti­cipar en el ritmo total del cosmos, lo que puede decirse, por derivación, de toda acción humana o de todo fruto del pensamiento del hombre.

1

La sagrada piedra roja, su piedra,

el ser rojo oculto en la tierra,

la ceiba roja primigenia,

atributo principal del oriente,

el árbol rojo del monte,

su árbol,

sus fríjoles rojos,

sus fríjoles,

sus aves rojas de cresta amarilla,

el rojo maíz tostado.

 

La sagrada piedra blanca, su piedra,

la piedra del norte,

la ceiba blanca primigenia,

su atributo principal,

el ser blanco oculto en la tierra,

las aves blancas,

los fríjoles blancos,

el maíz blanco, su maíz.

 

La sagrada piedra negra, su piedra,

la piedra del poniente,

la ceiba negra primigenia,

su principal atributo,

el maíz negro, su maíz.

El camote negro, su camote,

las aves negras, sus aves,

su casa, la noche oscura,

el fríjol negro, su fríjol.

 

La sagrada piedra amarilla, su piedra,

la ceiba amarilla primigenia,

su atributo principal,

el árbol amarillo del monte, su árbol,

su camote amarillo,

as aves amarillas, sus aves.

El fríjol amarilío, su fríjol.

 

2

(Un katún corresponde a un año maya o a una cantidad unitaria de calendario maya.)

 

En el ll‑Ahau

es cuando salió Ah mucen cab

a poner vendas en los ojos

de Oxlahun ti ku,

Trece‑deidad...

Con las vendas de su rostro

terminó el amanecer para ellos

y no supieron ya lo que vendría.

Cuando fue apresado

Oxlahun ti ku,

Trece‑deidad,

por obra de Bolón ti ku,

Nueve‑deidad;

entonces será

cuando bajen cuerdas y fuego

y piedra y palo

y sea el golpear con palo y piedra,

cuando sea apresado Oxlahun ti ku,

Trece‑deidad.

Entonces será

cuando se le rompa la cabeza

y se le abofetee el rostro,

y sea escupido y cargado a cuestas

y despojado de sus insignias

y cubierto de tizne;

y el quetzal, el pájaro verde yaxum,

sea molido y tomado como alimento,

juntamente con su corazón...

Por obra de Yax bolón dzacab,

Gran‑nueve‑fecundador.

Este se posesionará

del decimotercero piso del cielo

y hará que se disperse el polvo

que se desprende de las semillas

y la punta de la mazorca desgranada,

el hueso del maíz,

aquí sobre la tierra,

lugar de su corazón,

porque Oxlahun ti ku,

Trece‑deidad,

no respeta el corazón del sustento...

 

Se hundirá el cielo

y se hundirá la tierra también

cuando los extremos del doblez del katún

se unan...

Se alzará entonces Cantul ti ku,

Cuatro‑deidad;

los cuatro Bacabes, vertedores,

que arrasarán la tierra.

 

Al terminar el arrasamiento,

se alazará Chac Imíx che,

la ceiba roja primigenia,

columna del cielo,

señal del amanecer del mundo,

árbol del Bacab, vertedor,

en donde se posará Kan xib yuyum,

el ave amarilla.

 

Se alzará también

Sac Imix che,

la ceiba blanca al norte,

allí se posará Sac chic,

el ave blanca.

Soporte del cielo,

señal del aniquilamiento

será la ceiba blanca.

 

Se alzará también Ek Imix che,

la negra ceiba primigenia,

al poniente del paísllano.

Señal de aniquilamiento

será la ceiba negra.

Allí se posará Ek tan Picdzoy,

pájaro de pecho negro.

Se alzará también Kan Imix che,

la ceiba amarilla primigenia,

al sur del país llano,

como señal de aniquilamiento.

Allí se posará Kan tan picdzoy,

pájaro de pecho amarillo...

 

Se alzará también

Yaax Imix che,

la ceiba verde primigenia,

en la región central,

como señal y memoria de aniquilamiento.

Ella es la que sostiene el plato y el vaso,

la estera y el trono de los katunes

que por ella viven.

 

3

 

Así explicó el gran sabio,

el primer profeta Napuctun,

primer sacerdote solar, ah kin.

Así es la canción.

Sucedió que nació el mes,

allí donde no había despertado la tierra,

antiguamente.

Y empezó a caminar por sí mismo...

Y se explica que haya nacido

porque sucedió que Oxlahun oc,

el de los trece pies,

emparejó su pie.

Partieron del oriente.

Y se dijo el nombre del día,

allí donde no lo había antiguamente...

Así nació el mes

y nació el nombre del día

y nacieron el cielo y la tierra,

la escalera del agua,

la tierra, las piedras y los árboles,

nacieron el mar y la tierra.

 

El 1‑Chuen sacó de sí mismo su divinidad,

él hizo el cielo y la tierra.

El 2‑Eb hizo la primera escalera

y bajó su divinidad en medio del cielo,

en medio del agua,

donde no había tierra,

ni piedra, ni árbol.

El 3‑Ben hizo todas las cosas,

la muchedumbre de las cosas,

las realidades de los cielos,

del mar y de la tierra.

El 4‑Ix sucedió que se encontraron,

inclinándose, el cielo y la tierra.

El 5‑Men sucedió que todo trabajó.

El 6‑Cib sucedió

que se hizo la primera luz,

donde no había sol ni luna.

El 7‑Caban nació por primera vez la tierra,

donde no había nada

para nosotros antiguamente.

El 8‑Edznab asentó su mano y su pie

que clavó sobre la tierra.

El 9‑Cauac ensayó por primera vez

los mundos inferiores.

El 10‑Ahau sucedió que los hombres malos

se fueron a los mundos inferiores...

El ll‑Imix sucedió que modeló piedra y árbol,

lo hizo así dentro del sol.

El 12‑Ik sucedió que nació el viento

y así se originó su nombre,

viento, espíritu,

porque no había muerte dentro de él.

En el 13‑Akbal sucedió que tomó agua,

humedeció la tierra

y modeló el cuerpo del hombre...

 

Así nació el mes

y sucedió que despertó la tierra,

aparecieron el cielo y la tierra

y los árboles y la piedra...

La lectura de la cuenta de los días,

uno antes que el otro,

empieza por el oriente...


* Publicado en La mentalidad maya, textos literarios, edición de José Vila Selma, Editora Nacional, 1982

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