Número 124  //  5 de mayo de 2001  //  11 Safar 1422 A.H.

 CIENCIA Y CONCIENCIA

Hacia una Medicina espiritual
 Por Fernando Sánchez Quintana

 

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El mes pasado comentábamos acerca de la capacidad de la información 
de nutrir el alma y de la intensa presión que recibimos por parte de una estructura social basada en la producción y el consumo. ¿Qué podemos hacer frente a la avalancha de informaciones que desde cada fuente de información social nos incitan a desear y a consumir? Los científicos de la conducta saben muy bien que para hacer algo creíble solo es necesario repetirlo un número suficiente de veces, y esto sucede hasta la saciedad en los medios de comunicación. Llegado un punto la mente no es capaz de filtrar la información. La cuestión que surge es:¿cómo vivir de forma que no estemos programados?, ¿cómo recuperar nuestra individualidad?

Una vía para empezar a lograrlo puede ser seleccionar la información que recibimos. Existe abundante información, cada vez más, con  la virtualidad de nutrir el alma de la persona que la lee. La mayor parte puede encontrarse en libros, alguna en revistas, películas y radio, y prácticamente nada en televisión. Una gran fuente de información positiva son los libros llamados de desarrollo de conciencia, o de crecimiento interior. Entre sus autores existen algunos de un nivel de entrega a los demás, al alivio de los sufrimientos del ser humano, que rebosa por los poros de las páginas de sus escritos. Cuatro de ellos, los cuatro médicos, llaman poderosamente mi atención. Aunque dos están ligados de alguna forma a la medicina llamada alternativa, no es esta el denominador común de los cuatro. La idea común que predomina en sus escritos es la de vincular la medicina a la espiritualidad. Para todos ellos ésta es el sentido último de la vida.

Se los voy a presentar:

Edward Bach (1886-1936)fue un médico inglés que desarrolló la Terapia Floral, medicina del alma que a base de esencias florales trata los desequilibrios en los pensamientos y emociones del ser humano. Bach era un eminente bacteriólogo y homeópata en Londres cuando decidió dejarlo todo para investigar en la naturaleza en busca de armas más poderosas contra la enfermedad. En sesenta años su medicina se ha extendido por todo el mundo y tengo la sensación de que este hombre reservado y honesto fue uno de los grandes genios del siglo XX, a la altura de un Einstein o un Gandhi. Bach dejaría reflejados en sus escritos, apenas 160 páginas, las claves de la medicina de un futuro que ya está llegando. Estas son algunas de sus afirmaciones:

“La enfermedad es un conflicto entre el ser superior y la personalidad, y no se erradicará a no ser por un esfuerzo espiritual y mental.

La auténtica naturaleza de la enfermedad ha quedado enmascarada por el materialismo. Los actuales métodos materialistas no pueden erradicar la enfermedad porque ésta no es material en su origen. La principal razón del fracaso de la ciencia médica moderna es que trata los resultados, no las causas.

Estamos en el mundo para obtener conocimiento y experiencia, para desarrollar las virtudes, y borrar de nosotros lo malo. El alma sabe qué circunstancias nos permitirán lograrlo mejor y nos sitúa en las experiencias que necesitamos.”

Cualquiera de estos libros: “Bach por Bach” de Ed. Contino y “Las obras completas de Bach.” de Ed. Ibis reúnen casi todos sus escritos.

Brian Weiss es jefe de psiquiatría de un conocido hospital de Miami. Su vida daría un giro radical cuando al tratar con hipnosis a algunos pacientes, éstos parecían retroceder a vidas pasadas y traer mensajes de otros planos espirituales. Al principio lo tomaba con absoluto escepticismo, pero fue anotando sistemáticamente sus entrevistas aplicando el método científico a su investigación, y hubo un momento en que reconoció que lo que frente a él sucedía se le revelaba como una verdad irrefutable, no investigada hasta ahora por ninguna rama de la Ciencia. Decidió escribir un libro sobre el tema corriendo el riesgo de perder su fama como brillante psiquiatra y aún su propia carrera. Sucedió todo lo contrario. Desde entonces ha escrito libros extraordinarios sobre el tema. Comentando su experiencia Weiss nos expresa:

“Aún escribo artículos científicos doy conferencias en congresos profesionales y dirijo el departamento de Psiquiatría. Pero ahora vivo entre dos mudos: el mundo fenoménico de los cinco sentidos representado por el cuerpo, y  el mundo mayor de los planos no físicos representados por el alma y el espíritu. Se que estos mundos están vinculados, que todo es energía. Sin embargo, muchas veces parecen guardar gran distancia entre sí. Mi trabajo consiste en conectar esos mundos, en documentar cuidadosa y científicamente esa unidad.”

Dos libros de Weiss de fácil adquisición son “Muchas vidas, muchos maestros” y “Lazos de amor”.

Elisabeth Kübler-Ross es una psiquiatra de origen suizo  afincada en Estados Unidos. Mujer de enorme corazón y poderosa voluntad, su vida siempre la conducía adonde existieran intensos sufrimientos humanos, desde la Polonia de la posguerra hasta un hospital de Chicago para niños invidentes. Sostuvo fuertes enfrentamientos con sus superiores por la deshumanización de los sistemas médicos establecidos, y entre sus logros destacaría el haber conseguido el alta del noventa y cuatro por ciento de las esquizofrénicas “desahuciadas” del Hospital Estatal de Manhatan, Nueva York. Todas ellas salieron de el para llevar vidas eficientes y productivas. Esto le demostró que existe un poder sanador que trasciende los medicamentos  y la misma ciencia, basado en el cariño, el contacto y la comunicación. Pero el trabajo suyo que daría la vuelta al mundo es la investigación de la vida después de la vida, pues fue la primera científica que investigó miles de casos sobre este tema con personas que habían tenido muerte clínica. Su autobiografía, “La Rueda de la Vida” es un canto al valor en la lucha por los que sufren y una maravillosa esperanza de que después de esta vida nos espera algo mucho más luminoso y placentero.

Caroline Myss, se hizo médico cuando a partir de 1982 su capacidad de intuición se fue expandiendo hasta el punto de poder describir con precisión las causas de las enfermedades de personas que ni siquiera conocía. Dejo su profesión de periodista y comenzó a ayudar a un médico el cual la animó a que estudiara medicina. Así lo hizo, y hoy en día ayuda con sus certeros diagnósticos en los que combina lo físico, lo psíquico y lo espiritual, e imparte cursos por todo el mundo acerca de la anatomía sutil o cuerpo energético del hombre. Para ella la finalidad de la vida es vivir de modo coherente con nuestros ideales espirituales. Su primer libro, “Anatomía del Espíritu”, expresa de forma clara y sencilla la relación entre la enfermedad, las emociones y la espiritualidad.

El doctor Bach, sin apenas recursos científicos encontró medicamentos para el alma. La doctora Kübler-Ross demostró que existe una vida muy superior después de la vida. El doctor Weiss ha realizado rigurosos estudios científicos sobre la reencarnación. La doctora Myss ha descrito la anatomía sutil de nuestro campo de energía. Se han publicado cientos de miles de ejemplares de los libros escritos por ellos, y su información  ha llegado a millones de personas. Cualquiera de sus libros tienen propiedades sanadoras; curan partes de las almas de quienes los leen. Quizás sean de las informaciones más valiosas que ha recibido la humanidad en el pasado siglo.¿Ustedes han tenido referencia de ellos en algún canal de televisión, en algún periódico?

Por eso es tan importante ser selectivo con la información. Probablemente saber encontrar lo que nos nutre el alma sea fundamental para sobrevivir en este mundo. Y no me refiero a la supervivencia del cuerpo, sino de aspectos más sutiles del ser, como por ejemplo el libre albedrío.

Por último añadiremos que el profesor Korotkov, varias veces mencionado en esta sección, ha creado recientemente un aparato que fotografía partes de nuestro campo de energía, nuestro cuerpo de luz. En una carta a una doctora austriaca, Korotkov afirmaba lo siguiente:

“Creo que [el aparato] es una gran herramienta, tanto para el profesional como para la persona común, útil para demostrar las conexiones entre el mundo material y el Espiritual. En discusión con los científicos materialistas que dicen “No le creo”, yo siempre contesto: “Debiéramos analizar y estudiar a amigos, familiares y otras personas. Por favor, tome esta cámara, investigue, reproduzca los resultados y trate de ofrecerme alguna explicación”. Y funciona. Ahora somos aceptados como profesionales del más alto nivel, y yo siempre enfatizo mi actitud espiritual hacia la vida, porque nuestra meta más alta es demostrar a la gente que la Vida es puramente espiritual, gobernada por leyes espirituales y la parte material de nuestros seres es solo el vehículo de nos conduce por el camino Espiritual.”

Como podemos observar, estos médicos y científicos han basado su trabajo profesional y sus vidas en un principio Espiritual. Sus ideas no son de origen sectario ni de naturaleza religiosa; vienen de la mano de la Ciencia.

¿Qué tal si empezáramos a considerar que tenemos un cuerpo de Luz que da vida a nuestro cuerpo físico, y existe antes y después que él; que somos seres de Luz con una naturaleza espiritual? Probablemente algo empezaría a cambiar en nosotros; nuevas informaciones y experiencias se presentarían en nuestras vidas.

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