Número 119  //  18 de marzo de 2001  //  22 Thw al-Hijjah 1421 H.

 TARIQAS SUFÍES

 La mujer, los perfumes y el salat
  Por Shaykh Tosun Bayrak al-Jerrahi al-Halveti 

 
  

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Lo siguiente lo relato para mis hijas e hijos, y aquello que debe haber entre ellos.

Leí que la verdad de Muhammad (saws) viene de tres fuentes. Estas tres fuentes son mencionadas con las palabras de su amor, pues es el amor en sí la fuente de toda existencia. Él dice: "Fui hecho para amar tres cosas de este mundo: la mujer, el perfume y el placer de mis ojos está en el salat." Él mencionó a la mujer primero y por último el salat.

Eva, la primera mujer, fue creada de una parte del hombre, creada del costado de Adán, de la misma forma que la humanidad es parte de su Señor. Pero solo el Señor es la Fuente de todo y cada cosa. Es por esto que "aquel que se conoce a sí mismo conoce a su Señor." Como dice el Amado de Allah: "Yo era un profeta cuando Adán estaba entre el agua y la tierra." Él y no Adán fue el primer Hombre. Ni él, ni Adán, ninguna cosa creada es la prueba del origen de algo. Solo puede ser el Señor.

El Señor dice: "Era un tesoro escondido y amaba ser conocido, entonces cree la creación." Ese es el amor del todo por sus partes. Hadrat Muhammad (saws), el hombre completo, fue hecho para amar a la mujer, su parte; anhelando a la mujer así como el todo anhela sus partes. El Señor dijo: "Le He soplado de Mí propia alma a Adán," como un signo de Su amor por la humanidad. Él se dirige a Su profeta Dawud (as), "Oh Dawud, mi amor por aquellos que Me añoran es mas grande que su añoranza." Es de esta manera la añoranza del Amado de Allah (saws) hacia la mujer.

El Señor esencialmente se añora a sí mismo cuando muestra Su amor por la humanidad, pues Él ha soplado Su propia alma en Su creación. Se dice que ha creado a la humanidad a Su imagen, y esta es la forma en que el hombre ama a la mujer.

Hadrat Musa (as) escuchó al Señor hablarle a través del arbusto en llamas, pues lo que Musa quería y necesitaba en ese momento era fuego. En el caso de Adán, Allah creó para él, de él, otro ser, una hermosa forma humana y la llamó Mujer. Cuando Adán vio a Eva en su propia imagen, él la amó, así como todo ser humano añora aquello que es únicamente divino en uno mismo.

El amor de la mujer por el hombre es la añoranza por su hogar, su origen. El amor del Señor por el ser humano es el amor a quien creó a su propia imagen. El amor del hombre por la mujer es el amor por lo creado desde él a su imagen.

Este amor es un honor para el amado; se manifiesta en las órdenes de Allah a los ángeles, a quienes creó de divina luz, para prosternarse enfrente de Adán, a quien creó de tierra y agua. Este es el vínculo entre el Señor y el hombre y entre el hombre y la mujer.

Así se forma una trinidad, tres en uno: el Señor, el hombre y la mujer. Allah le enseña al hombre a amar a través de Su propio amor; y es así como ha hecho al hombre para que ame a la mujer. Por esto el Amado de Allah ha dicho. "Fui hecho para amar a la mujer." El no dijo: "Amo a la mujer." Él le atribuía a su Señor el amor a la mujer.

Cuando un hombre ama a una mujer, él añora unirse a ella. En esta armonía, deseo y placer se extienden a cada célula del cuerpo. Como este deseo consume al ser en su totalidad, y como el Señor no desea que Su servidor tenga un placer completo con nada que no sea Él, se hizo una obligación tomar una ablución completa después. Es volver al amor potencial por la Verdad dentro de uno mismo.

Si el hombre durante la unión con la mujer, quien fue hecha para amar, ve signos de su Señor en la amada, esto es un regalo del Señor; sin embargo si ve en esta unión los signos del Señor dentro de él mismo (pues la mujer viene de él y es parte de él), esto es una reflexión.

El Amado de Allah fue creado para amar a la mujer porque veía el amor de su Señor en la mujer. El Señor en su esencia es inmaterial e invisible. El no tiene semejanza alguna con lo que ha creado, y no tiene necesidad de nada de Su creación. Él es solo visible por Sus atributos y manifestaciones, como signos en Su creación. Toda la creación está en necesidad de Él. Como signo de esta necesidad y la añoranza por la Verdad, la mejor manifestación es la mujer. Y la mejor forma de unión posible, es la unión entre el hombre y la mujer. Es la manifestación de la divina cercanía por la cual el hombre y la mujer pueden verse su ser interior.

Allah creó a Adán como Su creación perfecta, como el microcosmo de todo lo que ha creado; Él sopló de Su propia alma a Adán. Por lo tanto lo exterior de Adán es creado y su ser interior es Verdad. De esta manera Allah le ha dado a la humanidad un honor por sobre Sus ángeles.

El Profeta dijo que él fue hecho para amar a la mujer, nisa' en árabe es una palabra plural sin un singular. El no dijo imra'ah que es "una mujer" en árabe. Por lo tanto no es un femenino anónimo lo que el ama.

Lo que la humanidad es para el Creador, la mujer lo es para el hombre. El hombre, por la voluntad que le ha sido dada y por las órdenes de Allah, siente cercanía y los secretos del universo abiertos en la mujer. Quien vea a la mujer bajo esta luz y la ame está ejercitando el divino amor. Quien esté solo interesado por lujuria está viendo una imagen vacía, sin alma. Es una persona que no conoce su propia alma, ni tampoco sabe a quien ama ni que es realmente el amor. El amor que nuestro maestro y guía, el Amado de Allah, fue creado para sentir por la mujer es parte del amor de Allah por Él.

El Profeta Muhammad (saws) dice: "Fui hecho para amar tres cosas de su mundo: la mujer, el perfume y el placer de mis ojos está en la oración." Y Allah El Altísimo dice en el Corán, "Allah le dio a cada uno lo que le es debido cuando Él lo creó." Allah le da a todas las criaturas lo que merecen. Lo que merecen va de acuerdo a la realización de los hermosos Nombres y atributos del Señor puestos en ellos. La naturaleza fue creada antes que las cosas que existen en ella, es así como la identificamos. La realidad de la Naturaleza es el aliento del Compasivo, el aliento divino esparcido en los dieciocho mil universos y manifestados en la materia: montañas, océanos, bosques, animales y el hombre. Como naturaleza visible, en su belleza, es al divino aliento, así la mujer es para el Amado de Allah.

El Profeta de Allah, cuando nos comunica las cosas para las que fue hecho amar, pone a la mujer por sobre al hombre. Él usa la palabra thalath  femenino, tercera persona, y no thalathah masculino, tercera persona; sin embargo en la misma frase está la palabra Tib, perfume que es masculino. En la gramática árabe cuando se dice por ejemplo: "Fátima y Zayd han llegado", el verbo está en forma masculina. Sin embargo el Profeta a propósito y antigramaticalmente ha dado preferencia a lo femenino por sobre lo masculino. Además del primero ser femenino, lo tercero, salat, es también (gramaticalmente) femenino. El patrón se repite así: Dhzat (Esencia) es femenino; Adán es masculino, Eva es femenino. Es el concepto de trinidad: hombre (masculino) está entre dos femeninos. Están enlazados: La Esencia al hombre; el hombre a la mujer, la mujer a la Esencia.

Tib (perfume) es mencionado después de nisa (mujer) porque el aliento de vida, procreación, está dentro de la mujer.

El Profeta de Allah fue creado como un servidor de su Creador. El jamás dijo ser un maestro. Él rindió, adoración, alabanza y conocimiento a su Señor, hasta que su Señor lo elevó al estado de un ser activo. Como un signo de su estado, Allah le entregó el secreto del efecto y la influencia de los hermosos perfumes sobre los seres. La sensación del olfato es la influencia más efectiva, creando atención, amor, recuerdo y conciencia. Es un signo de vida. Hay un segundo nacimiento de la conciencia luego del nacido de la mujer. Por esto es que el Profeta fue hecho para amar el perfume después de la mujer. (También se refiere al "perfume” de la mujer bondadosa).

Las palabras son aliento. La verdadera palabra es divina, por lo tanto es un aliento perfumado. La palabra en sí es divina. Jamás puede ser mala como tampoco puede oler mal. La fealdad aparente es solo un resultado accidental. Lo que huele mal es aquello que no es armonioso, aquello que no está de acuerdo con su origen, o lo que está en un estado inferior a la perfección.

Solo las cosas perfectas eran amadas por el Amado de Allah. Sin embargo entre los hombres hay quienes "se tiranizan a sí mismos, son quienes no han encontrado lo que se espera de sí mismos," o "aquellos que son engañados por las mentiras de su imaginación y niegan a su Señor." No tienen el sentido para distinguir lo correcto de lo incorrecto, lo bueno de lo malo, o lo hermoso de lo feo.

¿Podrá haber alguien en esta vida en este mundo que pueda ver solo lo hermoso e ignorar la fealdad? No es verdad que la fealdad no existe. La verdad está en verla y luego ser compasivo hacia esta y amarla.

Lo que se llama feo es por lo general lo que se siente desagradable. Lo hermoso es lo que nos gusta. Casi la mayoría de las personas lo ve de esta manera. Algunas personas tienen un gusto que identifican lo feo como hermoso y lo hermoso como feo. Ninguno de ellos es bendecido con el sentido de belleza que borra el darse cuenta de lo feo. Sin embargo aún eso no elimina la existencia de la fealdad en este universo.

No necesita ser eliminada. Tanto en la belleza como en la fealdad está la rahmah, la compasión de Allah. Su compasión cubre todo.

Salat, la oración ritual, es lo tercero y último que el Amado de Allah fue hecho para amar en este mundo. Salat es la visión de las cosas mas allá de nuestra vista. Por esto él dijo "Salat es el placer para mis ojos." Ver realidades mas allá de nuestra visión, mas cerca del Señor, le permitía conversar con su Creador.

Allah dice: "Recuérdenme y Yo los recordaré." El salat entonces es una tradición divina, es una conversación entre Allah y Su servidor. Él dice. "He dividido el salat entre Mi servidor y Yo. La mitad de la oración Me pertenece y la otra mitad es de Mi servidor. Y por cierto que Mi servidor ha de recibir aquello que pide de Mí."

En cada ciclo de la oración ritual, es una obligación recitar los versos de apertura del Corán. Sin estos la oración no es válida.

La persona al orar primero dice Bismillahi ir-Rahman ir Rahim, "en el Nombre de Allah el Más Benefíciente El más Misericordioso." El Señor responde: "Mi servidor Me está llamando." Cuando el servidor dice alhamdu li-llahi rabb il-'alamin "toda gracia y alabanza al Señor de toda la creación," El Señor dice: "Mi servidor Me está agradecido." Cuando el fervoroso dice maliki yawm id-din, "dueño del Día del Juicio," el Señor dice: "Mi servidor se ha sometido a Mí y ha dejado su vida en Mis manos." Estos tres primeros versos del capítulo de apertura del Sagrado Corán pertenecen a Allah.

Iyyaka na'budu wa iyyaka nasta'in, "Sólo pertenecemos a Ti y te pedimos todo lo que necesitamos a Ti"; Entonces el Señor dice: "Mi servidor está ahora conmigo y tendrá todo lo que desea." Este el verso central del capítulo es como el Purgatorio, un estado de abandono del ser.

Luego el servidor dice ihdinas- sirat al-mustaqim "Guíanos por el camino recto, la verdad"; as-sirat alladhina an 'amta 'alayhim "el camino de los que están cerca de Ti, aquellos que Tu amas"; ghayril-maghdubi 'alayhim wa lad-dalin "no el camino de aquellos que se encuentran con Tu ira, o que se desvían." Y Allah dice: "Aquello que Mi servidor pide le pertenece. Cuando Mi servidor pone su intención y su deseo se le da el estado de pureza, sinceridad y paz."

Quien añora la verdad, la obtiene. Allah dice en una tradición divina: "Estoy con aquel que Me llama." Quien tenga ojos por cierto es capaz de ver al Uno que está con él. Pero el "ciego en este mundo de materia es ciego en el otro mundo de realidad." ¿Estás tu con la verdad mientras rezas? De esta manera puedes saber donde estás y quien eres.

Quien siente la presencia de su Señor durante la oración es un imam, el líder de una congregación, aunque esté rezando solo. El Profeta de Allah dice: "Aquel que verdaderamente reza es un imam, porque hay ángeles rezando detrás de él." Ese verdadero servidor de Allah es elevado a representar a su Señor, cuando dice: sami'a llahu li-man hamidah "Allah escucha a los que Lo alaban y Le agradecen" él está repitiendo la respuesta prometida de Allah a sí mismo y a los ángeles detrás de él. Los ángeles responden rabbana lakal-hamd, "Señor nuestro, toda alabanza y agradecimiento te lo debemos a Ti." Todo esto es visto por aquellos que pueden decir como nuestro maestro, el Mensajero de Allah, "el salat es el placer de mis ojos."

Aquellos que no ven ni sienten a su Señor, pero al menos creen que El los ve y los escucha están, ciegos, sordos y mudos. No reciben al menos que Allah en Su misericordia les dé protección del pecado y de hacer mal. Allah dice en el Sagrado Corán: "El salat protege al hombre de las cosas incorrectas y prohibidas”, y "Allah sabe lo que estas haciendo." Se nos urge ser como: "el que escucha como si viera a su Señor."

El ser material llegó a la existencia a través del movimiento. El movimiento que causó la existencia se encuentra dentro de los movimientos del salat. Estos movimientos son tres: vertical, hacia arriba; horizontal, hacia adelante; y reversa, hacia atrás y hacia abajo. El primer movimiento, vertical, es la posición de qiyam, de pie. El segundo movimiento, horizontal, es la posición de ruku', inclinado. El tercer movimiento, en sadja, prosternación.

Estos tres movimientos están también manifestados en los tres reinos de la creación: lo vertical en el hombre, lo horizontal en los animales y la prosternación sobre la tierra, en la tierra. En el movimiento final de prosternación, el que está orando se convierte en tierra, tierra sin vida que no se mueve por si misma ni hace nada por sí misma, por voluntad propia. Solo hace y se mueve por la voluntad de otro. Este es el estado del Amado de Allah, quien no se atribuía nada de lo que era o hacía o decía a sí mismo, sino que le atribuía todo a su Señor. Cuando él dijo que "El salat es el placer de mis ojos," quiso decir que no era ni su salat ni sus ojos. El Señor mismo se veía a Sí mismo en esta divina luz.

Entonces en el salat la realidad ve la realidad, la verdad no ve nada mas que la verdad. Por esto es maleficiente y prohibido por el Señor preocuparse de cualquier otra cosa que la que se está haciendo a través de ti en el salat. Cuando la mente divaga en la imaginación, el diablo roba del salat y no deja que el amante llegue al Amado. El verdadero amante busca nada mas que al Amado. La dirección de la Ka'bah está donde el que ora busca al Amado. Lo que distrae nos desvía lejos del Amado.

El Señor nos ha ordenado adorarlo, alabarlo, pero el también alaba a quien Lo alaba y reza por aquel que Le reza. Este estado mutuo, compartido es como un espejo. Es diferente en cada persona. Como ha dicho Hadrat Junayd al-Bagdadi, que Allah esté complacido con él: "El color del agua es del color de la copa que la contiene." La verdad va de acuerdo al estado en el cual uno se encuentra.

El Señor se muestra de acuerdo a nuestra necesidad. Moisés lo vio en un arbusto en llamas cuando necesitaba fuego. Algunos santos Lo vieron como coral o una palmera datilera, y Hadrat Ibn Arabi Lo vio en la forma de un caballo blanco. El Amado de Allah Lo vio en la forma del más hermoso joven semejante a él.

El coral es la evolución final del reino mineral, un paso antes del reino vegetal. La palmera datilera es la última evolución del reino vegetal, a un paso del reino animal (sí uno corta la punta de este árbol, muere). El caballo es la última evolución del reino animal, cercano al ser humano. El ser humano es lo mejor de la creación, y el Amado de Allah es lo mejor y lo más perfecto entre los seres humanos.

Allah dice. "Soy como Mi servidor piensa que soy." También dice: "Todo Me adora y Me alaba, pero tu no escuchas." Mineral, vegetal, animal, cada uno en su forma adora al Creador y Le obedece mas de lo que los hombres Le obedecen, pues ninguno tiene voluntad propia. Pero al ser humano, la creación final y la mejor creación del Creador, se la ha dado el regalo de la voluntad, junto con el regalo del conocimiento de todos los nombres en los cuales los atributos del Creador se manifiestan, y el regalo de un ego y una mente. El ser humano es probado con la habilidad de escoger.

Cuando el hombre adora, adora al Uno que él cree existe, aquel que su imaginación cree ser, como una obra de arte creada por un artista. A menudo cuando Lo alaba, el se alaba a sí mismo, y ¡ay!, como condena a otros que adoran sus propias imágenes de Dios. Si entendiera el significado de "el color del agua es del color de la copa que la contiene," podría ser capaz de diferenciar la copa de agua cristalina y no alabar el contenedor en vez del Contenido. Ese Dios Contenido cabe dentro de los diferentes tamaños de corazones capaces de contenerlo, como una gota del océano infinito... pero el Señor Absoluto no tiene cabida en nada. Cuando el Señor dijo: "No tengo lugar en los cielos ni en las tierras que he creado, pero si tengo lugar en el corazón de Mí creyente servidor," esto no nos indica Su tamaño. Todo lo que La ha creado no es Él, pero todo viene de Él.

Esto escrito es también una gota del océano y mi humilde regalo para mis hijos en ocasión del Maulid an-Nabi, con la esperanza que incremente su amor por el Amado de Allah. Uno solo puede amar a quien uno conoce. Que Allah esté complacido con mis hijos, y que así mis hijos estén complacidos con Él.

Allah sabe mas y Él es quien dice la verdad y guía al camino recto.

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