El resurgir de Al-Ándalus (III)


Por Ali Kattani 



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El Yihad continuo del Reino de Granada (11)

Resistió Granada a los golpes cristianos en parte por el apoyo magrebí otra vez. La situación en Marruecos había mejorado y la unidad se hizo en torno al estado Merinida. Ibn Al-Ahmar, el fundador del estado Nazarí, aconsejó a su sucesor después de su muerte y a sus sucesores la total adhesión a los marroquíes y la alianza con ellos para garantizar la existencia del Islam en Al-Ándalus. Pidió ayuda al sultán Abu Yusuf el Merinida para rechazar un ataque de los cristianos sobre Algeciras. Vino el auxilio marroquí después de la muerte de Ibn Al-Ahmar y le sucedió su hijo Abu Abdullah Muhammd el Faquíh en el año 1273 (671 H.). Salió el sultán Abu Yusuf Al-Mansur de su capital Fes el año 673 H. y cruzó hacia Al-Ándalus en Safar del año 674 H. (julio del año 1275) con un compacto ejército de marroquíes en pos del Yihad para la defensa del Islam y sus gentes en Al-Ándalus, incorporando el ejército andalusí a cuyo mando estaba el sultán nazarí. Sucedió el encuentro de los dos ejércitos, islámico y cristiano, cerca de Écija entre Sevilla y Córdoba en el 25 de Rabiu Al-Awal del año 674 H. (9/9/1275), siendo una victoria de los musulmanes sobre los cristianos, cuyo jefe Don Nuño, cayó en la batalla, además de sufrir el ejército cristiano pérdidas inmensas. A continuación regresó el sultán Abu Yusuf a Marruecos, a finales de Rayab del año 674 H., después de haber levantado el espíritu de los andalusíes. Después volvió el sultán Abu Yusuf el Merinida, a Al-Ándalus por segunda vez el año 677 H., penetrando con su ejército en tierras controladas por los cristianos hasta las proximidades de Sevilla.

Sin embargo, el sultán de Al-Ándalus concibió cierto temor de los marroquíes e intentó una alianza con los cristianos en contra de ellos, entregando Algeciras a los castellanos. Envió entonces el sultán Abu Yusuf el Merinida un ejército al mando de su hijo Abu Yacub, con el que cruzó el estrecho el año 678 H. derrotando a los cristianos, con lo cuál Algeciras quedó liberada. Después, pensó Abu Yacub aliarse con los cristianos en contra de los andalusíes, pero se lo prohibió su padre el sultán, de manera que las relaciones con los andalusíes regresaron a su buen nivel. En el mes de Safar del año 684 H. un ejército marroquí cruzó el estrecho por cuarta vez al mando del sultán Abu Yusuf Al Mansur, invadiendo los territorios controlados por los cristianos desde Jerez hasta el término de Sevilla, incluyendo Niebla y Ecija. Como resultado de la incursión firmó una tregua con los cristianos, y se fundó al mismo tiempo el Cuerpo de Combatientes en Granada bajo la jefatura de un Shaij de los Benimerines que agrupaba a los voluntarios marroquíes defensores de la tierra andalusí. Puso fin a la expedición el sultán Abu Yusuf regresando a Marruecos, sin embargo le sobrevino una enfermedad y murió en Algeciras, sucediéndole en el trono de Marruecos su hijo el sultán Abu Yacub. Se consolidaron las buenas relaciones y una alianza completa entre él y el sultán Abu Abdallah Al-Faquíh. Cuando los cristianos violaron sus pactos y atacaron las tierras islámicas de Al-Ándalus, condujo un ejército el sultán Abu Yacub con el que cruzó el estrecho el año 690 H. e irrumpió en las tierras controladas por los cristianos hasta el término de Sevilla, para regresar más tarde a Marruecos a comienzos del año 691H.

Se desvió por segunda vez el sultán Abu Abdallah aliándose con los cristianos en contra de los marroquíes. Les entregó la ciudad de Tarifa el año 1292 (692 H.). Sin embargo, enmendó su error y fue hasta el sultán excusándose y pidiéndole perdón, hasta que se serenó el ambiente de nuevo. A continuación, el sultán Abu Abdallah siguió el Yihad en solitario a la cabeza de su ejército andalusí, incorporó tierras, fortalezas y muchas ciudades de la zona de Jaén a las tierras islámicas entre los años 1295 y 1299 (695-699 H.). Poco antes de su muerte comenzó una nueva política andalusí con el acercamiento al reino cristiano de Aragón en detrimento del reino de Castilla. Así fue como encontró el reino de Granada su equilibrio en la alianza con Marruecos y Aragón frente a Castilla, la cuál representaba su peligro cristiano.

Murió el sultán Abu Abdallah Al-Faquíh en el mes de Shaabán el año 701 H. (1302) después de gobernar treinta años, a los 68 años. Le sucedió su hijo, Abu Abdallah Al-Majlu’. Era ciego, literato y jurisconsulto, sin embargo no era un hombre de estado. Su ministro lo desbancó y los asuntos internos del estado empeoraron, como empeoró en esos días la relación entre el reino de Granada y Marruecos. Al-Majlu’ se alió con Castilla en contra de Marruecos, pero se rebeló contra él la gente de Granada el año 1308 (708 H.), lo destituyeron y reconocieron en su lugar a su hermano Abu Al-Yuyúsh Nasr. Él también era literato y apasionado de las Matemáticas y la Astronomía. Sin embargo, no mejoró la organización del estado, por lo que siguieron las crisis. Se aprovecharon los cristianos de la situación para atacar las tierras de los musulmanes el año 1309 (709 H.), aliándose Castilla y Aragón. Intentaron los aragoneses la ocupación de Almería y fracasaron, sin embargo los castellanos se apoderaron de Algeciras y Gibraltar. Y cuando aceptó el sultán Nasr pagar tributo al tirano de Castilla, se rebeló contra él la gente de Granada y lo derrocaron el año 1314 (713 H.). De ese modo se extinguió el reino en la sucesión del fundador del estado, trasladándose la sucesión a su hermano Abu Al-Walíd Ismael con el nombramiento como sultán a Abu Al-Walíd Ismael hijo del Rais Abu Saíd Faray, hijo de Abu Al-Walíd Ismael, el hermano del fundador Abu Abdallah Muhammad Ibn Al-Ahmar.

Se distinguió la época del sultán Abu Al-Walíd Ismael por la consolidación del estado andalusí, la estabilidad de los asuntos, la observancia del Yihad y la mejora de las relaciones con Marruecos. En el año 716 H. los castellanos se lanzaron  sobre Granada sembrando la destrucción en sus tierras, para después atacarla de nuevo en el año 1318 (718 H.). Salió a su encuentro el ejército andalusí y fue derrotado. Después fortificó el sultán Abu Al-Walíd  Algeciras. Y en el año 721 H. renovó el pacto de paz con Aragón. A continuación, invadió las tierras controladas por los cristianos en la zona de Jaén: Baeza el año 724 H., y Martos el año 725 H. Sin embargo, poco después fue asesinado por parte de uno de los emires.

Le sucedió su hijo Abu Abdallah Muhammad. ¡Y qué mala conducta! Ya que estalló la disputa entre él y  el Cuerpo de Combatientes, lo que condujo a guerras internas que fueron aprovechadas por los castellanos para invadir las tierras musulmanas. El sultán Abu Abdallah cruzó el mar hacia Marruecos en el año 732 H. para pedir ayuda al sultán Abu Al Hasan el Merinida. Aceptó la petición el sultán Abu Al Hasan, enviando un ejército al mando de su hijo, y colaboraron marroquíes y andalusíes en la liberación de Gibraltar, entonces en manos de los cristianos, el año 1333 (733 H.). Sin embargo, el sultán Abu Abdallah fue asesinado por parte del Cuerpo de Combatientes antes de su regreso a Granada.

Su hermano Abu Al Hayyay Yusuf le sucedió en el reino, siendo uno de los mejores reyes nazaríes, a pesar de su tierna edad (16 años en su coronación). Fue erudito, poeta y constructor. Adquirió, el palacio de la Alhambra en su tiempo, gran parte de las maravillas hoy conocidas. Dejó para conducir los asuntos de estado su ministro Abu An Naím Riduán. Y entre sus ministros figuraba el escritor y poeta Abu Al Hasan Ibn Al Yayáb, que cuando éste murió en la gran epidemia del año 749 H., le sucedió en el ministerio Lisan Ad Din Ibn Al Jatíb.

Cuando fue coronado el sultán Abu Al Hayyay Yusuf, se recrudeció el allanamiento de las tierras musulmanas por parte de los castellanos, y pidió auxilio al sultán Abu Al Hasan el Merinida, el cuál envió un ejército al mando de su hijo Abu Malik, que fue derrotado y matado por los cristianos el año 1339 (740 H.). Cruzó el estrecho el sultán Abu Al Hasan en persona en dirección a Al-Ándalus. Y sufrió una severa derrota infringida por los cristianos en la batalla del río Salado en Yumada I del año 741 H. (30/10/1340). Cayó el ejército del sultán de Marruecos en manos de los enemigos y sus hijos fueron degollados  teniendo que retroceder a Marruecos. Regresó a Granada el sultán Abu Al Hayyay con el ejército andalusí derrotado. La batalla del río Salado constituyó la peor de las derrotas padecidas por los musulmanes, sin que desde entonces volvieran jamás a cruzar el mar los marroquíes, quedando la defensa del territorio andalusí en manos de los andalusíes y de los voluntarios magrebíes que se incorporaron a ellos. Siguieron los castellanos en su presión sobre los musulmanes y se apoderaron de Alcalá la Real el año 742 H. Y continuó Abu Al Hayyay atendiendo los asuntos de Granada en paz y seguridad hasta el año 755 H. (octubre del año1354), cuando sin causa aparente le asesinó un loco después del Id Al-Fitr en la Gran Mezquita. Su edad no sobrepasaba los 37 años.

Le sucedió en el reino su hijo Abu Abdallah Muhammad Al Ganí Billah. Siendo él joven aún, se apoderó del gobierno Al Hayib Riduán. Entre los escribas del sultán figuraba Lisan Ad Din Ibn Al Jatíb, que el envió al sultán de Marruecos Abu Inán el Merinida después de su coronación para solicitar ayuda  contra los cristianos. Sin embargo, Castilla estuvo ocupada con sucesos internos que permitieron la seguridad de Granada durante algún tiempo. Pero, una rebelión interna se levantó en contra de Abu Abdallah Muhammad Al Ganí Billah, por lo que fue depuesto y ocupó el cargo en su lugar su hermano Abu Al-Walíd Ismael en el año 760 H. Fue a refugiarse el sultán derrocado con Ibn Al Jatíb a Fes huéspedes del sultán Abu Salem el Merinida. Después se levantó otra rebelión en Granada el año 761 H. en la que fue asesinado Abu Al-Walíd Ismael, ocupando el cargo en su lugar Abu Saíd Bermejo (El Rojo) hijo de Ismael hijo de Muhammad, hijo del Rais Abi Saíd Faray. Mientras que Al Ganí Billah trabajó en la recuperación de su reino con la ayuda de los marroquíes. De manera que, Abu Saíd huyó a Castilla y fue reconocido de nuevo el sultán Abu Abdallah Muhammad Al Ganí Billah en el año 1368 (763 H.), siguiéndole su ministro Ibn Al Jatíb. Y lo primero que hizo Al Ganí Billah a su regreso al reino fue anular el Cuerpo de Combatientes de Benimerin, pasando el mando de los combatientes y de los muyahidín voluntarios al sultán directamente. Granada se vio libre de los ataques de Castilla por un periodo breve por estar entretenida en sus luchas internas.

En el año 773 H. Ibn Al Jatíb emigró a Marruecos cuando vio que Al Ganí Billah había cambiado con respecto a él, ocupando su lugar en Granada su alumno Ibn Zamrak. Más tarde fue asesinado Ibn Al Jatíb en Fes en el año 776 H. en tristes circunstancias. Siguió Al Ganí Billah con el Yihad en contra de Castilla, después del ataque de Castilla a los arrabales de Ronda el año 767 H., enviando expediciones militares, entre los años 768 y 771 H. (1370), a las zonas de Jaén, Sevilla y Utrera. En el tiempo que le quedaba de gobierno Al Ganí Billah se centró en la edificación, la planificación y la reconstrucción. Firmó un compromiso de paz con el Reino de Aragón, en el cuál Aragón se comprometía a permitir la emigración a Granada de los “mudéjares” que lo desearan. Fue la época de Al Ganí Billah una época de progreso en la literatura y las ciencias hasta que murió en el año 1391 (793 H.).

A la muerte de Al Ganí Billah le sucedió su hijo Abu Al Hayyay Yusuf, se apoderó del mando su ministro Jálid matando a sus hermanos. Después se enojó el sultán con su ministro y lo mató, concertando una tregua con Castilla. Se sublevó contra él su hijo Muhammad pero fracasó. Y a pesar de estos sucesos dolorosos internos, los musulmanes realizaron correrías contra los cristianos en las proximidades de Murcia y Lorca. Así mismo rechazaron con fuerza un ataque cristiano en la vega de Granada. Murió el sultán Yusuf en los comienzos del 1394 (797 H.).

A Yusuf le sucedió su hijo Abu Abdallah Muhammad que trabajó por una tregua con Castilla. Sin embargo, rápidamente los castellanos violaron los compromisos y lanzaron una incursión contra Granada, que a su vez fue rechazada por los musulmanes. Y el sultán Muhammad realizó un ataque sobre el Algarve. Después, la guerra entre castellanos y andalusíes se convirtió en una costumbre hasta que se celebró una tregua en el 6/10/1406 por un periodo de dos años. Pero, después de unos meses se rompió la tregua y se celebró una nueva por un periodo de ocho meses el año 1408 (811 H.). Tras la cuál murió el sultán Abu Abdallah, después de su regreso a Granada. Así fue como la guerra entre Granada y Castilla se hizo continua, sin interrupción, y sin apoyo de  Marruecos. Granada se esforzó en la preservación del equilibrio de sus fuerzas adquiriendo compromisos con Aragón, el estado cristiano de la Península Ibérica rival de Castilla. Con los que firmó el sultán Muhammad, en el año 1405 (808 H.), un tratado de amistad y alianza por un periodo de cinco años.

Al sultán Muhammad le sucedió después de su muerte, su hermano el sultán Yusuf, que renovó la tregua con Castilla por dos años. Sin embargo, después de finalizada la tregua los castellanos comenzaron la guerra con un ataque sobre Antequera, siendo ocupada en el año 1412 después de un largo asedio. Y los cristianos trajeron destrucción a las tierras musulmanas. Acudió de nuevo el sultán Yusuf a la tregua con Castilla sin pedir la devolución de Antequera, imperando la serenidad por un periodo breve de tiempo entre Castilla y el Reino de Granada. Murió el sultán Yusuf el año 1417 (820 H.), siendo un sultán razonable, buen jinete, hábil político y fiel a su pueblo.

El sucesor del sultán Yusuf fue su hijo Abu Abdallah Muhammad, apodado Al-Aysar (el Izquierdo). Era de mal carácter y alejado de su pueblo, gobernaba a través de su ministro Yusuf Ibn Sarray. Empeoró la situación de Granada y el malestar del pueblo se hizo patente. Abundaron las revueltas propiciadas a su vez por Castilla y contribuyendo a la debilitación del estado islámico que condujera a precipitar su caída. Y cuando los cristianos avanzaron sobre Guadix el año 1428 (831 H.) y perpetraron sus desmanes sin que fueran rechazados por el sultán el Izquierdo, se rebeló contra él la población y lo depusieron, colocando en el cargo a su hijo Abu Abdallah Muhammad Az Zaguír. Mientras que el Izquierdo huyó a Túnez con su familia. Y a pesar de sus cualidades Az Zaguir no tuvo éxito en la sofocación de las intrigas continuas. Se alió pues, en su contra Yusuf Ibn Sarray, entablando un acuerdo con el tirano de Castilla, para el regreso del sultán el Izquierdo en el año 1430 (833 H.). Hizo volver el sultán los Banu Sarray e intentó concertar una tregua con Castilla, poniendo ésta, unas condiciones que conducían a la pérdida de la independencia de Al-Ándalus. Al ser rechazada, Castilla invadió Granada en el año 1431 y llevó la destrucción a ella, lo cuál contribuyó a aumentar las desavenencias internas. Y en el año 1432 (835 H.), tramó Castilla una conspiración para eliminar al sultán el Izquierdo y poner en su lugar como sultán a Yusuf Ibn Al Maul, nieto de la hija del sultán Abu Abdallah Muhammad, tío del Izquierdo, el cuál firmó con Castilla un compromiso de sumisión y lealtad. Tuvo éxito la insurrección con el apoyo de Castilla, e Ibn Al Maul se convirtió en el sultán de Granada. Sin embargo, murió a los seis meses de haber ocupado el cargo, y acordaron todos devolver el mando al sultán el Izquierdo. 

Emprendió el Izquierdo el combate a los castellanos, derrotándolos muchas veces, y fracasó por su parte, el intento de los cristianos de tomar Gibraltar el año 1436 (840 H.). Así era la vicisitud de las guerras entre Granada y Castilla. Y cuando arreciaba la presión de los cristianos contra Granada, el Izquierdo solicitó ayuda a Egipto, sin que Marruecos se la pudiera prestar por haber su estado en una etapa de descomposición. Pero no recibió de Egipto ningún apoyo.

Se sucedieron las desavenencias hasta que Abu Abdallah Muhammad Al Ahnaf hijo de Nasr hijo de Abu Abdallah Al Ganí Billah se sublevó contra el sultán en el año 1441 (845 H.). Lo destronó y fue reconocido como sultán en su lugar. No se calmaron los ánimos con la entronización de Al Ahnaf, sino que los Bani Sarray se opusieron a él y apoyaron a Abu Al Hayyay Yusuf hijo de Ahmed hijo de Ismael hijo de Abu Al Hayyay Ibn Al Ganí Billah, de manera que este último se hizo con Granada con el apoyo de los cristianos. Sin embargo, no pasaron unos meses hasta que Al Ahnaf recuperó su reino el año 1446 (849 H.). Se vengó entonces de los cristianos atacándolos y derrotándolos numerosas veces, especialmente en el año 1450 (852 H.). Mantuvieron los cristianos su apoyo a Abu Al Hayyay Yusuf, y permaneció Al Ahnaf como sultán hasta el año 1458 (863 H.).

A continuación le sucedió en el gobierno Saad hijo de Muhammad hijo de Abu Al Hayyay Yusuf hijo de Al Ganí Billah, y se mantuvo como sultán hasta el año 1462 (867 H.). Después fue destituido para ser reconocido de nuevo Abu Al Hayyay Yusuf hijo de Ahmed hijo de Ismael que permaneció siendo sultán hasta el año 1463 (868 H.), en el que fue reconocido otra vez Saad.

En estos años dolorosos de continua agitación, disputas internas, complicidades con los cristianos, y guerras continuas contra ellos, se agotaron las fuerzas del Reino de Granada, perdiéndose sus numerosas fortalezas y ciudades. Sucedió el golpe doloroso de la caída de Gibraltar a manos de los cristianos en el año 1462 (867 H.), cortándose por dicho motivo la cuerda de salvación con Marruecos.

Así es como hemos repasado, de forma resumida, la historia del Reino de Granada, y hemos visto como salió de la debilidad a la fuerza, y resistió tenazmente frente a una guerra Cruzada durante un periodo de dos siglos, y por el mérito en la firmeza del frente interior y el apoyo marroquí, además de la política de equilibrio entre los dos estados cristianos, Aragón y Castilla. Hemos visto como se maleó la situación del Reino de Granada, a causa del debilitamiento de las fuerzas internas, abundantes disputas y desmembración de la familia gobernante. Así como las complicidades con el enemigo cristiano, unido al decaimiento del apoyo marroquí motivado por problemas internos. Prolongó la vida de Granada en esos críticos años solamente la firmeza andalusí en el Yihad, ayudado por los problemas internos de Castilla y su rivalidad con Aragón, el otro estado cristiano. Veremos pues, la situación de la España cristiana en este periodo antes de pasar a estudiar los últimos días del Reino de Granada (11).