Literalmente, Islam


Por Abderrahman Tordera



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Esta palabra, “Islâm”, en árabe significa en principio “pacificación”, y el muslim es el hombre de paz, el que pacifica (no el pacifico sino el pacificador), el que busca activamente que reine la paz. Otra cuestión muy distinta es saber de qué se trata cuando traducimos por “paz” el árabe “salâm”.

Salâm” es el hecho de estar entero, sano y salvo, como un estado dinámico que tiende a la plenitud. El muslim, la persona de salâm, es quien se esfuerza constantemente por que su ámbito sea un ámbito de salâm: desde el abismo insondable que anida en su corazón hasta los más remotos confines a los que alcance su actuación. Islâm” es, por lo tanto, todo intento, mayor o menor, de crear un ámbito de salâm, de integridad. Un “simple” saludo de paz hace de uno un muslim.

Hay quien pretende que el Islam es sumisión y entrega y rendición. Precisemos. Taslîm es, efectivamente, entrega, es decir, reintegración. El musallin es el que reintegra algo a alguien, el que se lo da entero, sano y salvo. Y el mustallim es aquel a quien se le reintegra alguien, el que realiza el istilâm, la recepción de una entrega así entendida (el qabûl es la aceptación de lo ofrecido o entregado).

Por lo tanto, sí, hay un vínculo entre hacer que todo sea salîm (caracterizado por el salâm), o que algo lo sea (uno es en cualquier caso, un muslim, un hombre de salâm, que reconoce como tales a todos los hombres de salâm), por un lado, y por otro lado, entregarle a alguien algo salîm: el vínculo es la acción dentro del ámbito del salâm. De hecho, la mínima expresión del taslîm, de la entrega, es el saludo, el salâm que entregamos y con el que establecemos y alimentamos la relación que nos une a nuestros hermanos, hijos de Adam, con la mayor plenitud.

Se impone, pues, escuchar atentamente los hadices que definen y caracterizan al muslim: el que ofrece el salâm, el que establece el salâm de acción y de palabra entre sus hermanos humanos (y no humanos, ya que salâm es un aspecto de la totalidad abierta a sus sentidos y significados, el salâm es una posibilidad del ‘âlam)...  

Busquemos el salâm dispuestos a recibirlo, dispuestos al istilâm.