Ramadán Jerrahi

 

Presentamos tres textos sufís, escritos por miembros de la Tariqa Jerrahi con motivo del Ramadân. El primero es obra de Shaykh Tosun Bayrak. Los otros de Baba.


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Ramadán 1420

Mis Queridos Compañeros en el Camino de la Verdad, Allah El Altísimo dice:

"Creyentes, se os ha prescrito el ayuno al igual que se les prescribió a los que os precedieron, para que estéis resguardados del mal."

La última frase de la orden del Señor de ayunar nos revela el significado interno del ayuno.

Un Hadiz relatado por Abdallah Ibn Mes'ud claramente ilustra este significado. "Aquel que puede, debiera casarse, porque el matrimonio nos previene de actos prohibidos y protege nuestro honor. Aquel que no se puede casar debiera aprender a ayunar, ya que el ayuno es la mejor forma de controlar su lujuria y los deseos de la carne, y las tentaciones del maligno ego dominador."

Nuestro Profeta (s.a.a.s) dice: "Todo lugar tiene una puerta por donde entrar; la puerta hacia el verdadero servicio a Allah es el ayuno."

El ayuno nos conduce a ser verdaderos musulmanes; a someternos verdaderamente a nuestro Señor, obedecerlo, alabarlo, adorarlo; ser sinceros y abandonar la hipocresía; detestar aquello que está prohibido, amar y desear aquello que está prescrito; convertirnos en maestros de nuestros egos en vez de ser sus esclavos.

Sin duda que hay influencias malignas alrededor nuestro en el mundo. Pero el demonio solo puede penetrar en nuestro ser, atacarnos, con la cooperación de un aliado que habita en nosotros: el ego.

El ayuno ciertamente debilita a este cómplice interno y mantiene las puertas de nuestro ser cerradas al demonio. Por eso se dice que "El ayuno es un escudo contra el fuego del infierno." Cuando el ego está hambriento, nuestros ojos, nuestra lengua, nuestras manos y pies, y todos nuestro órganos están satisfechos; sus necesidades están saciadas. No responderán entonces a la lujuria ni a los deseos malignos generados por el ego. Por otro lado cuando el ego está saciado, todo nuestro ser está hambriento y hará cualquier cosa bajo las órdenes del maligno ego dominador.

El ayuno no es solamente protección contra lo que ha sido decretado como dañino para nosotros. Mientras ayunamos dejamos de lado incluso aquellas cosas que nos están permitidas y que son lícitas. ¿Cómo entonces no seremos capaces de abandonar aquello que es ilícito? El ayuno también nos purga del veneno físico y espiritual que se ha acumulado en nuestros seres. En el fondo el ayuno limpia nuestro corazón. También nos hace estar más atentos en nuestra obediencia al Señor; fortalece en nosotros el temor de perder Su amor. Esta es la manifestación de Taqwa: temor a Allah, devoción, piedad. Este es el significado de la última frase del verso: " Para que estéis resguardados del mal."

En un Hadiz relatado por Nesai ibn Hudzeyma (r.a.):

"Abu Umama (r.a.) rogaba al Mensajero de Allah (s.a.a.s.) que le diera en deber, que al hacerlo lo beneficiara en este mundo y en el mas allá, y que lo llevara al Paraíso. El Mensajero de Allah (s.a.a.s) le dijo: "¡Ayuna! No hay ninguna obra como ésta, ni nada que la iguale." Cuando Abu Umama le preguntó que otra obra le recomendaba, el Profeta (s.a.a.s)  repitió la misma respuesta tres veces."

El Profeta (s.a.a.s) ayunaba muchos días además del ayuno obligatorio durante el mes de Ramadán, especialmente durante los dos meses anteriores de Rajab y Shaban. Según se relata en hadices, acostumbraba a ayunar muchos días seguidos sin romper el ayuno, lo que se llama "Sawm misal." Algunos de los benditos compañeros también intentaron hacer este tipo de ayuno pero no tuvieron éxito. Cuando el Mensajero de Allah supo de esto les prohibió hacerlo. Cuando ellos le dijeron "Quisimos hacer lo que tu hacías", él les dijo:

"Yo no soy como ustedes. Se me ofrece alimento en la presencia de mi Señor, sin comer ni beber."

Si somos capaces de ser más conscientes y estar un poco más atentos de los diez beneficios del ayuno que se describen a continuación, quizás podremos ser alimentados por nuestro Señor sin necesidad de ingerir alimentos.

1. Cuando nuestros estómagos están llenos nos ponemos torpes, flojos y descuidados. Nuestros corazones están pesados, incapaces de penetrar en el significado de las cosas, descifrar secretos, y acomodamos las cosas para nuestro propio beneficio. Cuando estamos ayunando nuestros corazones están livianos y en paz estamos ansiosos por obedecer las ordenanzas de nuestro Señor, y somos más capaces de ver y de entender la realidad.

2. Cuando el cuerpo está hambriento el corazón se enternece y somos más compasivos, relacionándonos mejor con Allah El Más Compasivo. Esto debiera permitirnos tomarle el gusto a nuestras oraciones, sentir los efectos del recordar al Señor y debería fortalecer nuestra fe.

3. A través del ayuno el sentimiento de dejarnos llevar por la buena vida, y de ser condescendientes con las ilusiones sobre nosotros mismos, desaparecen. El orgulloso y el arrogante sienten una inmensa tristeza, que es la prueba de debilitamiento del ego. En un Hadiz Qudsi, Allah El Altísimo dice: " Estoy con aquellos que se sienten tristes por Mí ".

4. Cuando estamos hambrientos recordamos las penas y sufrimientos de nuestras vidas; recordamos a otras personas que sin poder elegir otra cosa, están hambrientas sin hogar, y nos viene el deseo de ayudarlos.

5. El hambre debilita nuestro ego y nos previene rebelarnos contra las órdenes de Allah, y de herirnos nosotros mismos o a otros.

6. Un estómago lleno nos hace estar somnolientos. Aún si nuestros ojos están abiertos somos torpes y desatentos. Aquel que está desatento no se da cuenta de lo que hace y lo que le está sucediendo. Está indefenso y está expuesto a ser herido física y espiritualmente. El hambre nos agiliza, nos pone atentos, para darnos cuenta del mundo y de nuestro Señor.

7. Al estar hambrientos encontramos consuelo en la oración. La adoración con el estómago lleno es en el mejor de los casos el cumplimiento de un deber.

8. La mayoría de las enfermedades son causadas o se agravan por el sobrepeso, por comer mucho. El ayuno purifica nuestros cuerpos, cura muchas enfermedades y nos da salud.

9. Aquel que come menos y ayuna elige así tener una vida humilde. Aprende a sentirse satisfecho con menos. El Mensajero de Allah (s.a.a.s.) dice:

" Aquel que vive humildemente y con poco jamás sufrirá pobreza."

10. Cuando diminuimos nuestras necesidades, nos alegramos de compartir lo que nos queda de nuestras posesiones con otros, y nos volvemos generosos. La generosidad es un atributo divino que nos conduce al Paraíso en este mundo y en el Mas Allá.

Toda alabanza y agradecimiento son para Allah El Altísimo, y paz y bendiciones para el alma de Su amado, nuestro Maestro y Guía, el Profeta Muhammad (s.a.a.s), su familia y sus compañeros (r.a.), que somos capaces una ves mas de celebrar juntos el mes de Ramadân.

Que ellos y el mes de Ramadân estén complacidos con nuestro Ihvan, y que sean nuestros intercesores en el Día del Juicio Final.

Que nuestros humildes esfuerzos de adoración, obediencia y servicio por Allah sean aceptados. Que nos purifiquemos y embellezcamos con el Adab, la buena moral ordenada por el Sagrado Corán, y con la imitación del carácter de nuestro Maestro (s.a.a.s.) el Amado de Allah.

Que nuestro amor por nuestro Señor y Su Amado, aquellos a quienes aman y aquellos que los aman a ellos, así como el amor del uno por el otro por Ellos, aumente en abundancia.

Que se nos dé la fortaleza y los medios para servir en Sus nombres y por Ellos, y que tengamos éxito en nuestras tareas.

Que no se nos pruebe mas allá de lo que podamos soportar.

Que nuestra fe sea protegida y perfeccionada.

Que nuestros maestros sean bendecidos y que nuestros Sheiks que se han encontrado con Su Señor entren en Su Paraíso. Que nuestros errores sean corregidos en honor al bendito mes de Ramadân.

 

 2. Mis Queridos Compañeros en el Camino a la Verdad:

As salamu alaykum wa rahmatullah wa barakatuhu.

Allah El Altísimo dice:

"Compitan el uno con el otro por ayudar a los que están necesitados. Gasten en el nombre de Allah lo mejor y lo mas puro de lo que Nosotros les hemos dado de la tierra, y de lo que ustedes obtienen de su trabajo. No den como caridad aquello que ustedes mismos no tomarían. Mientras no estén dispuestos a dar aquello que aman por Allah no alcanzarán el estado de verdadera piedad y así recibir la Misericordia y Gracia de Allah."

El Mensajero de Allah (saws) dice: "Los creyentes son hermanos y hermanas de los creyentes. No se hieren ni se desamparan el uno al otro en tiempos de necesidad. Aquel que ayuda al necesitado, Allah lo ayudará cuando él esté necesitado."

Nuestro Maestro (s.a.a.s.) también dice: "Los creyentes deben amarse el uno al otro, ser compasivos y generosos el uno con el otro y ser como un solo cuerpo. Cuando una parte del cuerpo está herido todo el ser lo siente. Y todas las otras partes del cuerpo, los ojos, la mente, las manos deben tratar de curar la herida."

El (s.a.a.s.) dice también: "Allah es compasivo con aquel que es compasivo. Sean compasivos con los que habitan en esta tierra, para que, los que habitan los Cielos viertan sobre ustedes su compasión."

Muchos de nosotros en nuestra comunidad han escuchado estas palabras por muchos años; con gran entusiasmo hemos tenido niños Bosnios en nuestros hogares, los hemos ayudado en su educación; hemos visitado tierras devastadas por la guerra, hemos enviado cientos de miles de dólares en fondos, alimento y ropas para Bosnios, Kosovares, víctimas del terremoto en Turquía y a los Chechenios oprimidos. Como recompensa sin duda alguna hemos recibido de Allah en abundancia, paz espiritual y felicidad como también prosperidad material.

Como la Compasión de Allah en este universo, nuestro Maestro Hd. Muhammad Mustafa (s.a.a.s.) promete:

"Aquel que se pone en camino para ayudar a sus hermanos Musulmanes en necesidad, recibe recompensas por cada paso que da hasta llegar de vuelta a su hogar. Allah le perdona setenta pecados por cada paso. Si tiene éxito en salvar a su hermano de sus problemas, todos sus pecado le son perdonados y queda purificado como un recién nacido. Si muere durante su misión, entra en el Paraíso sin pasar por el Día del Juicio Final. Cuando un creyente persiste en ayudar a su hermano hasta que su problema queda resuelto, Allah le envía 70.000 ángeles, que lo acompañan y rezan por el perdón de sus pecados pasados, desde la mañana hasta la noche, desde la noche a la mañana. Por cada paso que da por ayudar al necesitado, se eleva un paso en su estado espiritual, acercándose a Allah. Su esfuerzo por ayudar a su hermano es mejor que un retiro espiritual por diez años."

"El hogar que es mas amado por Allah es aquel donde se cuida al huérfano."

"¿Desean obtener aquello que mas anhelan en su vida? ¿Quieren que sus corazones se llenen de amor y alegría? Entonces demuestren compasión por los huérfanos, aliméntenlos y vístanlos, y traten de darles alegría."

"Me inclino ante mi Señor quien me ha enviado a decir la Verdad de aquel que siendo compasivo con el huérfano y el indefenso, que teniendo misericordia, los ayuda, los aconseja con palabras dulces y los trata bien, dando generosamente de lo que han recibido de Allah, y no mostrando sus riquezas y buenas obras a sus vecinos, se le mostrará la compasión de Allah en el Día del Juicio Final."

"Cuando un Musulmán protege a un ser humano cuya inocencia, castidad y honor están en peligro, Allah lo ayuda en todo momento y en todo aquello en que él necesita."

Civiles e inocentes aún están siendo muertos, mujeres y niños están siendo torturados y violadas; cientos de miles de personas han quedado sin hogar en el frío del invierno, y están hambrientos, en Chechenia, en Kosovo, en Turquía y en otros lugares. Y nosotros continuaremos ayudando, y continuaremos sintiendo su dolor.

Nuestro Maestro (s.a.a.s.) dice:

"Hay dos atributos negativos que nunca deben existir en el verdadero creyente: inmoralidad y avaricia."

"Si alguna vez tiranizan a algo o a alguien, la oscuridad los envolverá en el Día del Juicio Final y los dejará ciegos. Y nunca sean avaros. La avaricia a destruido a mucha gente, haciéndoles ver como lícito aquello que Allah ha prohibido, y haciéndoles ver como de mal gusto aquello que Allah ha hecho lícito. La avaricia ha hecho pelear a la gente y derramar su sangre. Sean generosos porque el generoso está cerca tanto del hombre como de Dios, y del Paraíso y muy distante del Infierno. El avaro está alejado tanto de los hombres como de Dios, alejado del Paraíso y está en las puertas del Infierno."

Ramadán es el mes en que se siente dolor por el necesitado y vamos en su ayuda. Por lo tanto seamos generosos.

Alguien le preguntó a nuestro Maestro (s.a.a.s.): "¿Cuál es la mejor caridad?" Nuestro Maestro (s.a.a.s.) respondió: "La mejor caridad es dar aquello que deseas y que quieres guardar para ti; cuando das a pesar de que temes y detestas la pobreza, y aspiras a ser rico y a gozar la vida."

Que su Ramadán sea bendito y que su devoción y servicio sean aceptados.

Baba.

 

3. Mis Queridos Compañeros en el Camino a la Verdad:

As salamun alaykum wa rahmatullah wa barakatuhu.

Si nos preguntaran o mejor aún si nos preguntáramos nosotros mismos ¿Por qué ayunamos durante el mes de Ramadân? Creo que la respuesta mas simple y sincera sería porque Allah nos ha pedido que ayunemos. Hay mil cosas que Allah nos ha pedido hacer y mil cosas que nos ha pedido no hacer. Sin embargo de todas las cosas que sabemos que debemos hacer, el ayuno es lo más difícil. No nos cuesta mucho esfuerzo ser justos, veraces, gentiles, generosos, incluso hacer las oraciones obligatorias correctamente y a tiempo, o pagar el zakat. Muchos Musulmanes al parecer obedecen la orden de ayunar durante Ramadân. ¿Por qué?

¿Es porque está claramente dicho en Su Libro que es obligatorio para nosotros, como también fuera ordenado a todos los hombres antes de nosotros? ¿Es por que Él dice: "Ayunen por Mí y Yo soy quien les dará la recompensa"? ¿Es por que nuestro Maestro, el Amado de Allah (s.a.a.s.) dijo: "El ayuno es la luz que ilumina el corazón" y "El que ayuna asume la verdad de su humanidad."? ¿O porque él (s.a.a.s.) ayunaba aún mas que el mes de Ramadân? ¿O ayunamos por que nos damos cuenta que es una forma de devoción increíble y completa, y un intenso ejercicio para avanzar espiritualmente si es realizada conscientemente, no en forma automática y sin darnos cuenta con solo hambre como resultado?

Ayunar no es solo dominar nuestro apetito por la comida y el sexo, sino que es controlar todas las partes del cuerpo. El ayuno de la lengua es proteger nuestra lengua de decir mentiras, habladurías, decir cosas que puedan herir los sentimientos de otros, o solo hacer ruidos sin sentido, lo que a menudo es nuestro hablar. El ayuno de los ojos es evitar mirar sin realmente ver, tratar de estar atentos para observar la verdadera realidad. El ayuno de los oídos es censurar lo falso y escuchar solo la verdad. El ayuno del ego es arrojar la máscara de hipocresía, dominar el orgullo y la arrogancia y resistirse a las terribles demandas de lujuria, lujo y glotonería.

Luego está el ayuno interno de la mente y del corazón. Si solo pudiésemos dirigir la mente fuera de su hábito de buscar causas y efectos para entender la existencia. Si solo pudiésemos convencer a la mente que tenga Fe que todo y cada cosa fue creada de la nada con solo la orden del Creador que dijo: Kun, "" y causó que todo fuese. Si solo pudiésemos elevar el corazón, del cual Allah hace Su hogar, lejos del apego al amor de esta vida en esta tierra, y elevarlo para protegerlo, para salvarlo de los ataques de las fuerzas tiranas de nuestra ilimitada ambición, deseos de la carne y la frívola diversión mundana.

Si solo pudiésemos experimentar esto a través del ayuno, podremos transformar en nosotros aquello que es básico y burdo en materia fina y traer a nuestra conciencia los divinos atributos que Allah le enseñó a nuestro padre Adán (a.s.). Cuando Allah dice que, "El ama el aliento de Su servidor cuando ayuna", es porque el que verdaderamente ayuna exhala rahma, compasión, en cada aliento. Y quizás el aspecto mas importante del ayuno es el servicio a los que están necesitados, sentirlos, compartir su dolor y alimentar a aquellos que no están hambrientos por su propia voluntad. Estos potenciales beneficios del ayuno a pesar de ser mas numerosos aún se parecen a los beneficios de cualquiera dieta. ¿Es por esto que ayunamos? No lo creo. A muchos les dicen sus doctores que deben hacer dieta o que deben dejar de fumar por que ponen en peligro sus vidas, pero no lo hacen. Probablemente no ayunaríamos por temer por nuestras vidas o por temor al castigo en el mas allá.

Entonces quizás la respuesta de por que ayunamos: por amor. No haríamos necesariamente por temor lo que un tirano nos ordenase, pero haríamos cualquier cosa si quien nos pide es alguien que realmente amamos. El amor necesita desinterés, sacrificio, consideración, obediencia a los deseos del amado y preferencia del amado por sobre nosotros mismos. Todas estas son también condiciones para el ayuno. El amor es el núcleo de la fe y del concepto de Dios. Allah ha creado a la Creación por amor. Uno de los noventa y nueve Hermosos Nombres de Allah es al-Wadud, El Amante, cuyo amor es ilimitado, sin fin, sin pedir nada a cambio ni condicionado a nada. Y Él dice en el Corán: "Él los ama y entonces ellos Lo aman a Él", indicándonos que Su amor es la fuente de todo amor y que nosotros no podemos amarlo a Él al menos que Él nos ame.

Realmente Allah cuida a toda Su creación. Su cuidado por las necesidades de una diminuta hormiga sobre una roca obscura en una noche obscura no es menos que el cuidado por uno de Sus santos a punto de ser crucificado por Sus enemigos. Pero su amor es único y debe ser ganado. Cuando el Señor mira a Sus siervos para escoger a quien amar, Él primero mira a nuestro sifat, nuestros atributos: nuestra apariencia, carácter, comportamiento, inteligencia, sensibilidad y nuestra fe. Si a Él le gusta lo que ve, nos daremos cuenta, pues cuando nos aprecia Él a nosotros los demás también nos apreciarán. Luego tomará en cuenta nuestra Fiil, nuestros actos, buenas obras, errores, sinceridad y el propósito de nuestras acciones, como también nuestras reacciones a las acciones de los otros. Si Él aprueba todas nuestras acciones nos daremos cuenta; el signo de Su complacencia será que los necesitados se beneficiarán de nuestras buenas acciones; nuestros esfuerzos tendrán fácilmente éxito; seremos humildes, no nos atribuiremos este éxito al propio esfuerzo, sino que seremos agradecidos con nuestro Señor en cuyas manos hemos dejado nuestros asuntos luego de haber hecho lo mejor.

Luego el Señor mirará nuestra esencia, nuestra Dzat, nuestra integridad, como a un todo, y aún mas profundo mirará nuestros secretos, nuestra esencia, nuestra alma. ¿Está nuestra alma libre o está prisionera de nuestro Nafs Ammara, nuestro bajo ego dominador? ¿Están aún en nosotros Sus Hermosos Nombres que El le enseñó a nuestro padre Adán (a.s.)? Si Él se complace con lo que ve en nosotros, nos amará; y por cierto que nos daremos cuenta cuando nos ame, pues es solo en ese momento que nosotros verdaderamente podremos ser capaces de amarlo, ¡comenzar a amarlo!

Cuando un amado servidor de Allah comienza a amar a su Señor, primero el se da cuenta y pone atención a las cosas que lo rodean, viéndolo todo como la creación de Allah, Su manifestación. Comenzará la batalla con su Nafs Ammara para lograr el estado de Nafs Lawwamah, el ser que se reprocha a si mismo; Allah lo puede ayudar entonces a través de su batalla y llevarlo al estado de Nafs Mulhimah, el ser inspirado.

Cuando es capaz de ver la maravilla de la creación, está maravillado; en comparación con la magnitud de la creación de Allah, él se da cuenta de su pequeñez. En esta etapa de amar los atributos de Allah, el servidor se somete; se convierte en un verdadero Musulmán y está contento. Ha logrado el nivel de Nafs Mutmainna, "un estado de completa aceptación y satisfacción con el propio estado." El cuarto paso en el desarrollo de un hombre, después del estado de egoísmo animal, es la etapa de verse a si mismo en ese estado animal. Cuando sea receptivo a las palabras de Allah y entre en Su religión existe un serio peligro en este sentimiento de amor despertado por la belleza y las maravillas de la creación de Allah. El peligro está en pensar que la creación existe por si misma y que es Dios. ¿No han sido las estrellas, la luna y el sol tomados por dioses, no ha sido el hombre deificado por la divina sabiduría que posee? Por cierto que Allah es invisible e inconcebible y solo puede ser conocido a través de Sus atributos o Sus acciones; lo que es visible no es Él sino que viene de Él.

Cuando el amante servidor se da cuenta que ni una hoja se mueve si no es por la voluntad de Allah y observa todas las acciones de Allah en él y alrededor de él, desde el aire que respira hasta el movimiento de las galaxias; entonces el verdaderamente confía en su Señor, deja los asuntos en las manos de su Señor y está contento con Él y Allah está complacido con él. Luego están los pasos quinto y sexto en el desarrollo de un hombre, donde el servidor está complacido con su Señor, el nivel de Nafs Radhiyah, y cuando el Señor está complacido con Su servidor, el nivel de Nafs Mardhiyya.

La cumbre del amor de Allah, es el amor de Dzatullah: la esencia de Allah El Altísimo, cuando por gracia de Allah a uno le es dado la visión desde el corazón, donde uno ve que nada existe sino Allah. El ojo del corazón solo ve un Ojo en el espejo, mirando al ojo que lo está mirando de vuelta. Esa es la meta; que el alma retorne a su hogar y que el amante se vuelva nada. El amante se vuelve el Amado o mejor aún el se da cuenta que en realidad el nunca existió, que ni el amante ni el Amado existieron, que solo existe el Amor.

Allah Sabe Mejor.

Con amor, Baba.