El fiqh en las cinco escuelas: La peregrinación (al-hayy)

D
r. Mehdi Mohaqiq*

Traducción de Yafar Abdellah


 

Los actos del Hayy

Para comenzar enumeraremos brevemente la secuencia de actos de que se compone el Hayy, tal como ordena la shari’ah, para facilitar al lector el seguimiento de las opiniones que las cinco escuelas del fiqh poseen sobre los distintos aspectos del mismo.

      El peregrino que proviene de un lugar distante de la Meca, se  viste el Ihrâm[1] ( en el miqât[2] que le corresponda, según su camino de procedencia, o desde un punto paralelo al miqât más cercano y comienza a recitar talbiiah[3]. En este punto es indiferente si se realiza ‘Umrah mufradah o cualquiera de las tres modalidades de Hayy (tamattu’, ifrâd o qirân), pero quienes viven en el haram[4] de la Meca, asumen el Ihrâm en sus casas[5].

Al llegar a Meca es mustahab (recomendable) tomar un baño (gusl).

Al llegar ante la Caaba, es mustahab  recitar takbîr (Al lahu Akbar) y tahlîl (La ilaha il lal lah).

El tawâf al llegar por primera vez ante la Caaba, llamado Tawâf al-Qudûm, es mustahab según todas las escuelas, excepto la Máliki, que lo considera obligatorio.

Al entrar en la Mezquita Sagrada (al-Masyid ul-Harâm) lo primero será saludar a la Piedra Negra (Al-Hayar al-Aswad) y si es posible besarla. Si no fuera posible, se la saludará con la mano y, entonces se comenzará el tawâf al-qudûm, dando siete vueltas alrededor de la Caaba, en dirección inversa a las agujas del reloj, lo cual es mustahab para quien realiza el Hayy al-‘ifrâd o Hayy al-qirân. Tras ello, rezará los dos raka’ât del tawâf.

De nuevo saludará la Piedra Negra si puede y abandonará la Mezquita Sagrada.

Tras ello, el murim mantiene su estado de Ihrâm en Mecca. El día de tarwiiah, es decir el octavo día del mes de Dul Hiyyah, o, si lo prefiere, un día antes, se encaminará a ‘Arafât.

Si el peregrino ha venido par ‘Umrah mufradah o para Hayy at-tamattu’, realizará el tawaf al-qudûm obligatoriamente y rezará los dos raka’ât de tawâf. Después hará sa’y, es decir,  recorrerá el camino entre las colinas de Safâ y Marwah y, tras ello, halq, es decir se afeitará completamente el cabello o, taqsir (corte de algún mechón del pelo de la cabeza).

      Conforme a la escuela Yafarí, uno puede elegir libremente entre halq y taqsir si realiza ‘Umrah mufradah, pero si está realizando Hayy at-tamattu’, deberá hacer taqsir. Y, según la escuela Yafarí, quien esté realizando ‘Umrah mufradah‘, deberá, tras hacer halq o taqsir, realizar un segundo tawaf, llamado tawaf an-Nisâ (Tawaf de las mujeres), antes del cual , no le es permisible al peregrino tener intimidad sexual con su esposa.

Conforme a las cuatro escuelas sunnitas, uno es libre de elegir entre halq o taqsir en ambos casos y no le exigen al peregrino del Hayy o de la ‘Umrah realizar tawaf un-Nisâ y, conforme a la escuela Máliki, no es obligatorio realizar halq o taqsir para quien realiza ‘Umrah mufradah.

Tras ello, puede abandonar su estado de muhrim y le son permisibles de nuevo las cosas que le fueron prohibidas mientras llevó Ihrâm, incluida la relación sexual.

Según la escuela Yafarí, el peregrino de Hayy at-tamattu’ (y de la ‘Umrah que le acompaña) entra en tahlîl (liberado del Ihrâm) tras taqsîr, incluso si trae con él el animal para el sacrificio (hady). Pero, según las otras escuelas, el mutamatti’ (peregrino que hace Hayy at-tamattu’) que asumió la condición del Ihrâm en el miqât, entra en tahlîl tras halq o taqsîr, siempre que no lleve con él hady, pero si lleva el hady con él, permanecerá en estado de ihrâm. Sin embargo, conforme a ellos, el peregrino de ‘Umrah mufradah, entra en tahlîl lleve o no hady. El autor de Al-Mughnî, tras señalar lo anterior, dice: “No he encontrado una opinión contraria a esto.”

Entonces, tras asumir por segunda vez su condición de muhrim, marchará hacia ‘Arafât,para estar presente en la parada (wuqûf) que se realiza allí, la noche del noveno día de Dul Hiyya, pero es preferible que asuma de nuevo el Ihrâm el día de tarwiiah, es decir el octavo de Dul Hiyyah, antes de que llegue la noche.

El peregrino, independientemente del tipo de Hayy que intente realizar, marchara hacia ‘Arafât, pasando por Minâ. El periodo de permanencia (wuqûf) en ‘Arafât, para las escuelas Hánafi, Shafî’i y Máliki, es desde la noche del noveno día hasta el amanecer del décimo; para la escuela Hambalí, es desde el amanecer del noveno hasta el amanecer del décimo; y para los Yafarís, desde el medio día hasta el ocaso del noveno día y, como mucho hasta el amanecer del décimo.

Conforme a la escuela Yafarí, es obligatorio permanecer en ‘Arafât todo este tiempo, pero, las otras escuelas, con estar un momento es suficiente. Todas las escuelas (madahib) están de acuerdo en que rezar ‘Asr inmediatamente después de Duhr es mustahab, ya que el Profeta de Allah (s.) lo hizo así.

Los peregrinos realizarán súplicas (du’a) en ‘Arafât, preferiblemente en un tono implorante y lloroso.

Tras ello, regresarán hacia Muzdalifah, también llamada Mash’ar ul-Harâm, donde reezarán las oraciones de magrib e ‘Ishâ’ de la noche del ‘Id, es decir, del decimo día de Dul Hiyya. Las cinco escuelas consideran mustahab realizarlas una inmediatamente de la otra.

Conforme a las escuelas Hanafí, Shafî’i y Hambalí es obligatorio pasar esta noche en Muzdalifah; para los Yafarís no es obligatorio, pero es mustahab.

Tras el amanecer, hará una parada(wuqûf) en al-Mash’ar ul-Harâm, lo cual es obligatorio par los Yafarís y mustahab para las cuatro escuelas sunnitas y, preferiblemente en Muzdalifah, recogerá siete piedrecitas para arrojarlas en Minâ.

Tras ello, se volverá hacia Minâ antes de que salga el sol del día del ‘Id. Allí, realizará ramy, es decir, llevará a cabo el ritual de arrojar las piedras en Yamarât al-‘Aqabah, indiferentemente de cual de los tres Hayy esté realizando.

Ramy debe realizarse entre la salida y la puesta del sol, acompañándolo preferiblemente de alabanzas a la gloria de Allah, con takbîr y tashbîh (Subhan Allah).

Después, si no es mecano y realiza Hayy at-tamattu’, debe sacrificar un animal (camello, vaca o cordero), según las cinco escuelas. Si embargo, y en eso también las cinco escuelas están de acuerdo, no es obligatorio para quien realiza Hayy al-‘Ifrâd. Para quien realiza Hayy al-qirân, es obligatorio sacrificar, según las cuatro escuelas sunnis, pero para la Yafaarí no es obligatorio, excepto cuando el peregrino lleva el animal del sacrificio (al-hady) con él cuando asume el Ihrâm.

Un mecano que realiza Hayy at-tamattu’, deberá obligatoriamente sacrificar un animal, según la escuela Yafari, pero no según las otras cuatro escuelas.

Tras esto, el realizará halq o taqsîr, indiferentemente de la clase de Hayy que esté realizando. Tras realizar halq o taqsîr todo lo que le fue prohibido al vestir el Ihrâm, vuelve a ser permisible para él, excepto la relación sexual, según las escuela Hambali, Shafi’i y Hanafi y, según las escuelas Yafarí y Máliki, todo menos la relación sexual y el perfume.

Entonces, regresará a Meca el mismo día, es decir el día del ‘Id. Realizará el tawâf de Ziarah (visita) y rezará los dos raka’ât mencionados, tras el maqam de Ibrahim, independientemente de la modalidad de Hayy que haya realizado.

Tras esto, conforme a las cuatro escuelas sunnitas, él está libre de todas las restricciones del Ihrâm, incluida la relación sexual.

Entonces, realizará sa’y entre Safâ y Marwah si está realizando Hayy at-tamattu’, y en eso están de acuerdo las cinco escuelas.

Según la escuela Yafarí, el sa’y entre Safâ y Marwah es también obligatorio, tras el tawâf de Ziarah, para quien esté realizando Hayy al-qirân y Hayy al-’ifrâd. Pero, para las otras escuelas, no será obligatorio si el peregrino ha realizado sa’y después del tawâf la primera vez que entró a la Caaba, en caso contrario si que lo será.

Para los Yafaris, es obligatorio para todas las modalidades de Hayy, realizar otro tawâf, tras este sa’y. Sin realizar este último tawaf, llamado Tawaf de las mujeres (Tawâf an-Nisâ’, no le será permisible la relación sexual.

Luego, el peregrino regresa a Minâ el mismo día décimo y pasa la noche allí. El día onceavo lanzará las piedras (Ramy ul-Yamarât) contra los shaitanes , durante el periodo comprendido entre el mediodía y el ocaso, según las cinco escuelas.

Para los Yafaris, es permisible hacer ramy después de la salida del sol y antes del mediodía del día once.

El día doceavo, realizará lo mismo que hizo el día anterior. Todas las escuelas están de acuerdo en que ahora podrá partir de Minâ antes de la puesta del sol. Si permanece hasta la puesta del sol, está obligado a permanecer allí toda la noche y realizar ramy nuevamente al día siguiente, es decir,  el día treceavo.

Tras ramu, el regresará a La Meca, antes o después del mediodía. Al entrar en Meca realizará otro tawâf (Tawâf ul-Wadâ’) el Tawaf de la Despedida, que es mustahab (recomendable) para las escuelas Yafari y Máliki y obligatorio para los no-mecanos según las otras tres escuelas.

Aquí finalizan los actos propios del Hayy.

 


[1] Ihrâm:  Es el estado de santidad del peregrino, que el musulmán que peregrina al Hayy o a la ‘Umrah asume al llegar al Miqât. El peregrino en estado de Ihrâm es llamado Muhrim.

[2] Miqât, pl. mawâqît. Son los lugares donde el peregrino al Hayy o a la ’Umrah viste su Ihrâm y asume su condición de muhrim. Los mawâqît son cinco: 1.- Dul Hulaifah y, específicamente, la Mezquita Ash-Shayarah, 2.- Yalamlam, 3.-Qarn al-Manâzil, 4.- Al-Yuhfah, 5.- Tres puntos situados en el Valle de Al-Aqiq: Al-Maslaj, Al-Gamrah y Dat Al-‘Irq. Aquellos peregrinos cuya vivienda se encuentra más cerca de la Meca que de uno de estos mawâqît, asume su Ihrâm en su casa.

[3] Talbiiah: Es obligatoria según las escuelas Yafari, Hanafi y Maliki, y es mustahab según la escuela Hambali. El momento de comenzar a recitarla es el de asumir el Ihrâm.

[4] Haram: Se dice del área que, tomando la Caaba como centro, se extiende en un radio de diez kilómetros. Territorio sagrado e inviolable del santuario de la sagrada Caaba

[5] Conforme a la escuela Yafarí, el Hayy tamattu’ es obligatorio para los no-mecanos y los mecanos pueden elegir entre el Hayy al-qirân y el Hayy al-‘ifrâd. Conforme a las cuatro escuelas sunnitas, no hay diferencia entre mecanos y no-mecanos a la hora de elegir la modalidad de Hayy, excepto la escuela Hanafi que considera al Hayy at-tamattu’ y Hayy al-qirân makruh (desaconsejable) para los mecanos.